JULES VERNE

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miércoles, 15 de agosto de 2018

Los Cuentos del Tío Pepe traen historia, cultura y personajes

La señal de TV Familia presenta un espacio
conducido por el ingeniero Leopoldo Martínez
en el que se rescata el fascinante ritual
de contar, con lenguaje ameno y familiar,
grandes momentos.
·         Diario El Universal
06/08/2018 03:14 pm




http://www.eluniversal.com/entretenimiento/
17018/los-cuentos-del-tio-pepe-traen-historia
-cultura-y-personales

Caracas.- Un programa donde se abordan
temas históricos, culturales, personajes
o acontecimientos, de una manera coloquial,
puede disfrutarse a través de la señal
de TV Familia.
Se trata de Los Cuentos del Tío Pepe,
conducido por Leopoldo Martínez.


“Se llama Cuentos, porque los temas
tratados son contados. Nada más fascinante
que un cuento o una parábola”, explica
Martínez, quien en visita a la sede de
El Universal explicó que “la mejor manera
de aprender para la gente común es que
se lo digan Contadito”.

Sin embargo afirma que “el esfuerzo y
la investigación, para ser lo más preciso
posible, es grande”.

Martínez reflexiona indicando que
“la televisión, tiene un gran poder formativo
o deformativo. Cuando comenzamos,
no existían eso que ahora llaman las redes
sociales, el Twitter, Facebook etc. y
la gente pasaba horas en el televisor
y pensamos que había que aprovechar
no solo echando un cuento sino haciendo
una reflexión".

En efecto, apunta que los programas
terminan siempre con una sesión
llamada “Educando a Nuestros Padres”,
sobre lo cual Martínez agrega que
“para que los alumnos salgan bien
preparados, los maestros tienen que
estar bien preparados y para que los
hijos estén bien educados, los
padres tienen que estar bien educados,
por eso me pareció interesante darle
ese título a esa sección educativa y reflexiva
que hay al final de cada programa”.

Una mirada a la historia de la televisión
Martínez recuerda con especial interés
los micros que hacía Renny Ottolina,
“educando a la gente con relación al tránsito”.

Indica que esos espacios le impactaron
“profundamente y pensé y pienso que
se debe retomar y diversificar a numerosos
aspectos de la vida más allá del tránsito:
La Responsabilidad, la Honradez, el Respeto”.

Agrega que “Bolívar fue muy claro
cuando dijo Moral y Luces”.

Un comienzo
Los Cuentos del Tío Pepe nace de momentos
muy hogareños. “Yo tenía la costumbre
de contarle cuentos a mis hijos y sobrinos.
Originalmente eran cuentos infantiles:
El Maestro Juan era mi favorito, pero
igual los clásicos de la Caperucita o
Los tres Cochinitos. Pero cuando fueron
creciendo, comencé a incluir otros temas,
como relatos bíblicos: El Hijo Pródigo,
Las Vacas Gordas y las Vacas Flacas,
El Diluvio, El Jorobado de París, a veces
Panchito Mandefua ya que me parece
un poquito fuerte, etc…”, recuerda.


Apunta que cuando comenzó el canal
TV Familia, “entre los directivos estaba
mi hermana que me propuso hacer
un programa. Te confieso que yo hubiese
querido un programa de opinión,
polémica etc., pero reflexionando
un poco, pensé que mejor era
comenzar, contando cuentos”.

Amplía su historia contando que inicialmente
“eran los cuentos que me sabía, pero luego
fui ampliando a novelas de Julio Verne y
así otras historias. Hoy día básicamente
me leo uno o dos libros que me sirven
de guión y con esa herramienta que
es el internet, Google etc, voy completando
la historia, viendo mapas, estudiando
personajes y armando las historias”.

Como en casa…
Martínez recuerda que cuando comenzó
el canal TV Familia, “era el consentido”.

Indica que “íbamos a casa de mi hermana
o la mía, los técnicos llevaban las cámaras
y equipos que para la época eran enormes,
mientras los técnicos preparaban todo, yo me
comía algo con mi hermana y le contaba
la historia, ahí ella me hacía preguntas
de cosas que no estaban claras o que le llamaron
la atención, lo cual me ayudaba a complementar
la historia, lo grababa y ellos con mi apoyo,
lo editaban. Luego eso fue pasando al canal
y luego desde hace unos 10 o 12 años a mi oficina,
compré unas cámaras, luces etc. y una sobrina
que estudiaba cine o publicidad comenzó
a grabar y editar, pero hace 3 o 4 años, terminó
formando parte de esta diáspora de gente joven
que se fue del país, entonces me toco asumir
toda la producción, yo mismo me grabo y me edito”.

Los temas del Tío
Martínez indica que ha disfrutado al grabar los
programas sobre “los griegos, con sus guerras
médicas y Maratón y las Termópilas,
La Democracia, Platón y Aristóteles, Sócrates,
Pitágoras y por supuesto La Manzana de la Discordia”.
Asegura que “hay personajes que me han apasionado
y he grabado más de una vez, como
Gandhi, Abraham Lincoln y temas como
la Revolución Francesa. Actualmente quiero
volver a grabar de Lincoln El Desconocido y
de El Terror en la revolución Francesa. El año pasado
hice una serie de la Independencia Americana
con cuatro programas y quiero cerrarla con Lincoln,
que es el que da el gran paso para que se cumpla
esa frase magnífica de la declaración de
independencia americana, de que sostenemos
como una verdad que no necesita comprobación
de que todos los hombres nacen libres e iguales”.

Un cambio de vida
Martínez es ingeniero y cuenta que se mantiene
en ambas actividades y “ambas me dan mucha
satisfacción. La Ingeniería, es la que me da o
daba ingresos, pero actualmente la situación
es cada vez más precaria y los cuentos, son
mi pasión. Sumergirme en un tema, estudiarlo,
buscar referencias, contrastar historias,
es muy satisfactorio y ahora tengo las dos
actividades mezcladitas ya que en mi oficina
de ingeniería, improvisé un estudio de grabación
que me permiten saltar de una actividad a la otra”.

TV Familia es un canal cuyo objetivo es crear
valores. Todos los programas son aptos para
todo público. Tiene un componente de programas
religiosos y otro de producción nacional.
En los intermedios se transmiten mensajes
educativos.

“Es un gran esfuerzo ya que se mantiene gracias
a la mística tanto de directivos como del personal
que trabaja. La mayoría de los productores
independientes, como los directivos nos sentimos
altamente retribuidos por la labor que realizamos”,
asegura.  

Vuelve a escena la obra 80 días por suceder


Vuelve a escena la obra 80 días
por suceder



Por: Raúl Armenta Asencio
Luego de una exitosa primera temporada
en el Estudio Diana, la obra de teatro, 80 días
por suceder, adaptación de Fausto Ramírez
del clásico literario de Julio Verne, La vuelta
al mundo en ochenta días, se presentará
en el Teatro Vivian Blumenthal.
Con la participación de Alejandro Rodríguez,
Viridiana Gómez, Alba Sánchez, Gerardo Hernández
y Ana Jacobus, 80 días por suceder mantiene
los personajes del texto de Verne, además
de visitar los mismos países.
A propósito de la obra, la vigencia del texto
y las reacciones que esperan de la gente,
hablamos con el actor, Gerardo Hernández.
¿Qué nos puedes contar de
80 días por suceder?
Es la segunda temporada que hacemos.
Es un montaje que parte de La vuelta
al mundo en 80 días, de Julio Verne.
Tomamos los personajes, los países
que recorren, y hacemos un tránsito
por los eventos más importantes que
consideramos más importantes del Siglo XX.
Somos cinco actores en escena,
la dramaturgia y la dirección son
de Fausto Ramírez, y todo es a partir
de la beca que tenemos en A la deriva
teatro del FONCA.
¿Cómo surge la idea de montar
esta obra?
Surge por una invitación de Fausto,
quien le tiene mucho cariño a este texto
de Verne. La literatura de este autor
está muy dirigida a los adolescentes,
y como en la compañía estamos trabajando
con la gente de esta edad, nos llamó
mucho la atención. Además, esta es
una pieza fundamental en la trayectoria
de Fausto.
¿Qué tan vigente es La vuelta
al mundo en 80 días?
Es una pregunta que nos hicimos
alrededor del montaje en los ensayos
y el proceso creativo. A partir de ahí,
hicimos el mismo recorrido que hacen
los personajes de la novela, pero con
otras atemporalidades, jugamos mucho
con los viajes en el tiempo: de pronto
estamos en Japón en la explosión
de la bomba atómica, y después estamos
en San Francisco en el primer gay parade
de la historia, luego vamos a la India y
hablamos de la lucha que tienen las mujeres
contra la violencia que existe contra ellas.
Tomamos los países que visitan los personajes
de la novela original, pero los traemos para
hablar de temas que nos marcaron y que
siguen siendo muy vigentes y que lo seguirán
siendo durante mucho tiempo.


¿Podríamos decir que es una suerte
de clase de historia?
Más que clase de historia, es un recorrido
lúdico. No somos profesores. Es un recorrido
lúdico a través de hechos que marcaron
el tiempo, y no se queda con la postura
de ese tiempo, sino que los personajes
cuestionan lo que está sucediendo.
Por ejemplo, en Japón vemos a dos niños
que están jugando a las escondidas cuando
cae la bomba atómica.
¿Qué reacciones esperan de la gente?
Estamos muy contentos por regresar.
Es una obra que disfrutamos muchísimo
en nuestra primera temporada
en el Estudio Diana, la gente la recibió
muy bien y la disfrutaron mucho;
hay dos personajes que van guiando
la historia de una forma cómica.
Ahora estamos esperando que la vida
nos sorprenda con esta nueva temporada.
Retomar una obra es muy bonito:
hay que reensayar los textos y adaptar
los diálogos. Esperamos que la gente
lo disfrute.
Queremos que se sientan cómodos,
nuestro lenguaje va dirigido a los adolescentes,
aunque la pueda ver toda la familia;
esperamos que podamos entablar
un diálogo en torno a cosas que suceden.
80 días por suceder se presentará los sábados
4, 11 y 18 de agosto a las 19:00 horas,
y los domingos 5, 12 y 19 de agosto
a las 18:00 horas en el Teatro Vivian
Blumenthal (Tomás V. Gómez #125,
Guadalajara). El costo de los boletos
es de $80.00 pesos en preventa,
$120.00 pesos el día del evento y
$100.00 pesos para maestros,
estudiantes y personas de la tercera edad.