JULES VERNE

JULES VERNE

martes, 28 de marzo de 2017

LAS INDIAS NEGRAS-POEMA INSERTO EN EL CAP XVIII

Estimados Cristian, Allan y Ariel, y amigos del Foro:

A continuación transcribo texto de hermoso himno en el que se exaltan las tradiciones y elementos distintivos de Escocia, incluido en la novela de Julio Verne Las Indias negras. Considero pertinente incluir los párrafos antecedentes; de esta manera, el mismo Verne nos introduce y explica, a través de su propia pluma, el significado y simbolismo musical de tan poéticos versos. Seguramente el autor, tan unido e identificado con la cultura celta, los recogió en su viaje y estudios sobre la “Vieja Caledonia”. Creo que en eso me identificó mucho con él, o quizás por él, siento profunda afinidad por ese país y su cultura. Al final, colocaré los datos editoriales y de traducción. Siento que hay que dar méritos al traductor, sin duda un poeta, al igual que Verne.

         En aquel  momento, oyéronse los sonidos de una cornamusa en la popa del Rob Roy. Era un highlander, vestido con el traje nacional, que preludiaba en su instrumento de tres bordones, correspondientes al sol, al si y a la octava de sol. La flauta de tres agujeros daba la nota de la escala musical de sol mayor con el fa natural.
         La canción del highlander era de una sencillez encantadora al mismo tiempo que de una gran ternura. Probablemente, las canciones nacionales de Escocia, mezcla del soplo de la brisa, del murmullo de las aguas y del ruido de las hojas agitadas por el viento, no han sido escritas por nadie.
         La canción del highlander constaba de tres compases a dos tiempos y de otro compás a tres tiempos.
         Juan Ryan, que en aquel momento era verdaderamente feliz, estaba en sus glorias, y, luego, no se sabe si por deleitar los oídos de sus compañeros de viaje o por complacerse a sí mismo, entonó con voz sonora, acompañado por el músico, un hermoso himno consagrado a las leyendas poéticas de la vieja Caledonia, y cuya traducción podría ser la siguiente:


¡Bellos lagos escoceses,
conservad en vuestras ondas
eternamente el recuerdo
de vuestras encantadoras
tradiciones y leyendas!
¡Oh, hermosos lagos de Escocia!

En vuestras mansas orillas,
en vuestras rizadas olas,
de vuestros famosos héroes
siempre vagarán las sombras.
¡Héroes jamás olvidados,
cuyas hazañas notorias
cantó nuestro insigne Walter
en inspiradas estrofas!
Aquí, la torre en que antaño
celebraban jubilosas
las brujas sus aquelarres,
envueltas en negras tocas:
allí, los campos extensos
cuyas malezas evocan
el recuerdo de Fingal

y su peregrina historia.




         ____


Aquí, mediada la noche,
bailaban sus danzas locas
los duendes y los fantasmas;
allí, la faz espantosa
de los viejos puritanos
aparece entre las sombras,
lanzando llamas de fuego
por los ojos y la boca.
Y, cuando cae la tarde,
entre las salvajes rocas,
puede sorprenderse aún
a Waverly, quien a Flora
Mac Ivor, la infortunada,
arrastra, ciego de cólera,
para obtener por la fuerza
lo que por favor no logra.

         ____

Jinete sobre magnífico
palafrén, la caprichosa
Dama del lago aquí viene
a pasear, cual señora
de estos dominios, al paso
que, no lejos, suena ronca
la bocina de Rob Roy,
cuya voz, grave y monótona,
escucha con embeleso
Diana, la cazadora.
¿No se oyeron, hace poco,
los clarines y las trompas
de Fergus y de sus tribus,
cuyas voces clamorosas
turban la paz y sosiego
de esta región silenciosa?

         ____

¡Oh, lagos de mis amores,
barrancos, grutas y rocas!
Estáis tan dentro de mí,
que, si, un día, veleidosa,
la suerte me lleva lejos
de la vieja Caledonia,
ni han de olvidaros mis ojos,
ni han de faltaros mis coplas.
¡Oh visión desvanecida!
¡Oh visión encantadora!
¿Por qué no puedes volver,
tan brillante, tan hermosa,
a mi lado y perseguirme
por doquier y a todas horas?
¡Es tuya toda mi vida,
y es para ti mi alma toda!
         ____

¡Bellos lagos escoceses,
conservad en vuestras ondas
eternamente el recuerdo
de vuestras encantadoras
tradiciones y leyendas!

¡Oh, hermosos lagos de Escocia!

DATOS EDITORIALES

VERNE, Julio. Las Indias negras. En: VERNE, Julio. Obras. Volumen II. Barcelona (España): José Janés Editor, 1958; pp. 1.962-1.965 (Colección: Los Clásicos del Siglo XIX). El texto está inserto en el Capítulo XVIII.
Sobre la traducción y criterio editorial, al final del volumen aparece la nota siguiente: “El editor se complace en hacer constar su agradecimiento (…) a ‘Ramón Sopena, editor’ por su autorización de las traducciones de El maestro Zacarías, Martín Paz, Una invernada entre los hielos y Las Indias negras, realizadas por F. Cabañas Ventura, prestando así una valiosa colaboración a la edición de este volumen”.

Texto enviado por Jesús Barreto.

Boconó, Venezuela

Nota del editor: está entrada se publicó el 2 de diciembre, estaba incompleto, se corrigió y se vuelve a colocar hoy 28 de marzo,mi estimado amigo Jesús me hizo la observación.

Yo tengo 3 ediciones diferentes de La Indias Negras,yo no he leido el libro, aparentemente este poema o himno no aparece en ninguna de esas ediciones, es muy bonito, leerlo con atención.
Publicar un comentario