JULES VERNE

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miércoles, 1 de febrero de 2017

Lo imposible sólo lo es temporalmente

Lo imposible sólo lo es temporalmente
por Pablo Rodríguez Regordosa
23 de enero de 2017

En alguna ocasión, platicando con Amy Camacho, nos compartió que en su familia tenían la convicción de que “lo imposible sólo lo es temporalmente. Ella nos explicó que la frase hace alusión a la capacidad humana de vencer los obstáculos y lograr cosas que parecen imposible.
Nos puso como ejemplo la llegada del hombre la luna, o la posibilidad de volar. Hoy comparto esa lógica, pues es cierto que si en el siglo XIX le decíamos a alguien que sería posible volar y atravesar el océano en apenas unas cuantas horas, nos hubiera respondido espontáneamente que eso era imposible.
Julio Verne, en su libro “De la Tierra a la Luna”, publicado en octubre de 1865, propone la posibilidad de llegar a la Luna, único satélite natural que tiene la Tierra. Era una novela de ciencia ficción que proponía algo imposible para su momento, pero que la capacidad humana logró materializar casi cien años más tarde.
Podríamos seguir con la innumerable lista de ejemplos de cosas que eran imposibles y con el paso del tiempo fueron materializándose, pero no es el objeto de esta columna, sino que lo expongo como marco de referencia al recordar la situación que guardaba el Estado de Puebla en la víspera de la toma de protesta de Rafael Moreno Valle como gobernador constitucional.
Si en alguna conversación con amigos o familiares hubiéramos afirmado en el mes de enero de 2011 que llegaría a una nueva armadora de autos al Estado, la primera de autos Premium, o que se construiría el Museo Internacional del Barroco, o los hospitales como el de Traumatología o el regional de Cholula entre muchas otras cosas, de manera espontánea nos hubieran dicho que eso era algo imposible.
Y sí, en las circunstancias que tenía el Estado en ese momento muchas de las obras o acciones que vemos materializadas se antojaban como “cosa imposible”. Pero pasó el tiempo y ratificó que “sólo lo eran temporalmente”.
El sexenio encabezado por Rafael Moreno Valle está por llegar a su fin. La entrega – recepción ha comenzado hace varias semanas en prácticamente todas las dependencias del gobierno estatal.
Hace algunos días acudimos al sexto y último informe del Gobernador. Ahí recapituló los logros alcanzados durante su administración y pudimos atestiguar la profunda transformación que ha tenido el Estado.
Es curioso, pero así somos los seres humanos. Rápidamente nos acostumbramos a una condición mejor y con la misma velocidad aspiramos a más. Recuerdo que, poco después de haber firmado con la empresa Audi su inversión en el Estado, algunos periodistas preguntaban para cuándo llegaría otra, como si hubieran olvidado que habían pasado casi 50 años sin que se diera un anuncio así. Lo mismo ocurrió con los hospitales, las escuelas o las obras viales de concreto hidráulico.
Aspirar a más es algo bueno y conveniente, nos impulsa a vencer los obstáculos y a hacer posible lo que se antoja imposible.
Eso es precisamente lo que sucedió en el gobierno que está por terminar, se vencieron los obstáculos y poco a poco se fueron materializando las obras y acciones que parecían imposibles.
Ojalá que los poblanos tengamos presente que hemos mejorado la capacidad de logro del gobierno y así no nos volvamos a conformar con menos, sino que sigamos presionando para lograr más.
Ha pasado tiempo y ahora es posible.

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