JULES VERNE

JULES VERNE

viernes, 20 de enero de 2017

Historias del fin del mundo

Historias del fin del mundo

El nombre era tan entrador que apasionó a Julio Verne, multiplicando el carisma de lo que en realidad era un territorio helado, desértico e inhóspito… pero argentino.
El vecino país se apresuró a sentar presencia y vigilar jurisdicción, pues sería todo lo yermo que se quisiera… pero por ahí debían pasar las naves que querían llegar al Pacífico hasta la construcción del Canal de Panamá. ¿Y para qué otra utilidad podía servir ese territorio, más literario que ganadero? Para un presidio naturalmente, para albergar a la cárcel del fin del mundo, donde iban a parar los más peligrosos o los más molestos para quienes querían seguir teniendo el poder.
Por Alberto Moroy
A partir de 1881, se decide incrementar la presencia argentina en el extremo austral de si territorio, e instalar faros y subprefecturas en Isla de los Estados y Tierra del Fuego. El gobierno nacional  nombra al Coronel de Marina Augusto Lasserre al mando de la “División Expedicionaria al Atlántico Sur”. A mediados de abril de 1884, la expedición llega a la Isla de los Estados. Un mes después se prendió el faro el 25 de mayo del mismo  y se apagó  18 años después.  el 1º de octubre de 1902 al comenzar a operar el instalado en la vecina “Isla de Año Nuevo”, más moderno y mejor situado En la portada una  foto original de faro San Juan de Salvamento en la Isla de los Estados (Arg.)
El faro y el penal
En San Juan de Salvamento, paralelamente a la instalación del faro, comienza una colonia penal. Con la expedición llegan diez presidiarios para  ser empleados en los diversos trabajos que se originen en las Subprefecturas de Tierra del Fuego e Islas de los Estados, y cumplir allí sus respectivas condenas. Al momento de habilitarse la Subprefectura en la Bahía de San Juan de Salvamento, ya habían naufragado en el sector oriental alrededor de 200 buques. Uno de los tesoros mejor guardados es el libro de guardia del faro, que registró, al poco tiempo de haber sido construido, 102 fragatas y 80 barcas en un año.
Decía Julio Verne “El faro del fin del Mundo”
El sol iba a desaparecer detrás de las colinas que limitaban el horizonte hacia el oeste. El tiempo era hermoso. Por el lado opuesto, algunas nubecillas reflejaban los últimos rayos, que no tardarían en extinguirse en las sombras del crepúsculo de bastante duración en el grado 55 del hemisferio austral. En el momento en que el disco solar mostraba solamente su parte superior, un cañonazo resonó a bordo del “aviso” Santa Fe, y el pabellón de la República Argentina flameó. En el mismo instante resplandecía una vivísima luz en la cúspide del faro construido a un tiro de fusil de la bahía de Elgor, en la que el Santa Fe había fondeado.
Dos de los torreros del faro, los obreros agrupados en la playa, la tripulación reunida en la proa del barco, saludaron con grandes aclamaciones la primera luz encendida en aquella costa lejana. Aquí tienes la Isla de los Estados con su faro, que todos los huracanes no lograrían apagar. Los barcos lo verán a tiempo para rectificar su ruta, y guiándose por su claridad se librarán de caer en las rocas del cabo San Juan, de la punta Diegos o de la punta Fallows, aun en las noches más oscuras… Nosotros somos los encargados de mantener el fuego, y lo mantendremos.
Faro Les Eclaireurs  ¡No existió!
Muchos suelen confundir el Faro del Fin del Mundo con el faro Les Eclaireurs, pero el de “San Juan del Salvamento” es el de la historia de Verne, al que hoy es muy difícil llegar. El faro Les Eclaireurs está en una isla rocosa muy visitada en las excursiones náuticas de la zona, pero no es lo mismo.
Julio Verne El faro del fin del Mundo (Buena lectura)

Documental realizado por GAMA Producciones 7 sep. 2016
Para leer completo el artículo
http://viajes.elpais.com.uy/2017/01/16/historias-del-fin-del-mundo/

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