JULES VERNE

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miércoles, 9 de noviembre de 2016

De viaje con Julio Verne

De viaje con Julio Verne
El Koldo Mitxelena propone un recorrido interactivo por los mundos de ficción del escritor francés
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San Sebastián 11 MAY 2005

El profesor Lidenbrock, acompañado de su sobrino Axel y del guía Hans Bjelke, no dudó en descender por el cráter de un volcán apagado en busca del centro de la Tierra. Son los personajes de Viaje al centro de la Tierra, la célebre novela de Julio Verne (1828-1905), el libro que sirve ahora de punto de partida para recorrer los mundos de ficción del autor francés. ¿Dónde? En la exposición que inaugura hoy el centro cultural Koldo Mitxelena de San Sebastián en la sala Ganbara. Quiere recordar así el centenario del fallecimiento del escritor.
Bautizada Verne: ficciones, la muestra está concebida como un viaje interactivo por las historias que inventó el escritor, por unas aventuras en las que el enigma siempre está presente. "Cien años después de la muerte de Julio Verne, su obra manifiesta una tozudez extraordinaria en pervivir en la memoria colectiva. ¿Por qué? Es un enigma", comenta el comisario de textos de la exposición, Joan Manel Soldevilla. Ese concepto de enigma es precisamente el que guía la muestra.
"Los personajes de las novelas de Verne siempre van a la búsqueda de un enigma. Son personajes de un mundo aparentemente estable, burgués, occidental..., pero son héroes porque van más allá y se atreven a superar determinados límites y a indagar más allá de lo que se les ofrece en sus perspectivas más cotidianas", subraya Soldevilla. Y la exposición es precisamente eso, una invitación al visitante a que se atreva a "indagar en ese enigma Verne, en ese mundo de ficciones que forjó" el escritor.
Así, y tras colocarse una linterna de minero sobre la cabeza, el visitante iniciará un viaje ascendente, hacia la cima del volcán. Luego, el recorrido se tornará descendente, hacia las entrañas de la Tierra. Y finalmente, sus pasos se dirigirán hacia lo exótico, a Islandia y los mares árticos y subterráneos. ¿El vehículo? Tres grandes pantallas redondas interactivas por las que se suceden hermosas imágenes en tres dimensiones y mediante las que el espectador, como hizo el profesor Lidenbrock, podrá conocer minerales, enigmáticas rutas, animales prehistóricos..., según detalla el responsable de interactivos de la muestra, Xabier Rovira.
Este viaje al centro de la Tierra está acompañado por una serie de objetos que se esconden tras unas pantallas de cristal y que llaman al espectador a seguir indagando en los mundos de ficción de Verne. ¿Cómo? Son objetos que de una manera u otra se relacionan con otros trabajos literarios del autor francés, quien llegó a firmar setenta novelas, además de obras de teatro y relatos.
"Es un juego con el visitante", que se adentra en otras novelas de Verne. Un juego en el que no falta el humor y la ironía. Por ejemplo, los diseñadores de la exposición han elegido la película española El astronauta, una comedia de los años setenta protagonizada por Tony Leblanc, para rememorar el libro De la tierra a la luna. ¿Por qué? Porque los protagonistas de ambas historias fracasan en su intento de alcanzar la luna.
Un termómetro es el encargado de conectar al visitante con Las aventuras del capitán Hatteras, mientras que un globo terráqueo le traslada a Veinte mil leguas de viaje submarino. Un GPS ilustra Los hijos del capitán Grant, quienes de haber contado con este moderno artilugio no hubieran dado tantas vueltas en busca del capitán. Claro que los lectores de Verne se hubieran quedado en ese caso sin aventura.
No faltan en la muestra, que permanecerá abierta hasta el próximo 2 de julio, antiguas ediciones de las novelas de Verne, publicadas a primeros de siglo por Sáenz de Jubera. "Si el visitante sale con ganas de bucear en la literatura de Verne, si se convierte en un lector de Verne, la exposición habrá logrado su objetivo", sentencia Soldevilla.
El centro cultural Koldo Mitxelena completará la exposición con la proyección en junio de películas basadas en libros de Julio Verne, como Miguel Strogoff, y con la edición de una guía de lectura sobre la obra del escritor francés.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de mayo de 2005

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