JULES VERNE

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miércoles, 4 de mayo de 2016

El futuro hace 116 años

El futuro hace 116 años

En 1900, el francés Jean-Marc Côté pintó cuadros de lo que creía iba a suceder en aquel lejano siglo XXI.
La Razón (Edición Impresa) / Marco Fernández
00:00 / 11 de enero de 2016
Alguna vez ha pensado cómo será su vida dentro de 20 años o más? Tal vez se imagina —el ideal de la mayoría— con hijos mayores, con casa propia, con una existencia completa y satisfecha. Es muy probable que crea que para ese tiempo tendrá sobrepeso, arrugas y canas. Lo puede ver desde el punto de vista positivo o negativo. Así también, de manera más amplia, intelectuales y artistas han mostrado su visión acerca de lo que creen que serán los años venideros.
Por ejemplo, Julio Verne escribió novelas y artículos en los que ensaya probabilidades de lo que podría ocurrir en el futuro desde aquel lejano siglo XIX, como viajes a la Luna a través de naves impulsadas por luz solar, la llegada a lo profundo del mar gracias a un submarino dirigido por el capitán Nemo y el fonotelefoto, un aparato que hoy en día se asemeja a la comunicación por videoconferencia. En la novela 1984, de George Orwell, se describe un futuro gobernado por el Gran Hermano, quien controla a los ciudadanos de Londres mediante la tecnología, con cámaras instaladas en todos los rincones de los edificios y micrófonos que pueden escuchar hasta los susurros. “El mundo fue y será una porquería ya lo sé, en el 506 y en el 2000 también (...) El que no llora no mama y el que no roba es un gil”. En cuanto a la música, el argentino Enrique Santos Discépolo compuso en 1934 el tango Cambalache, que refleja su visión pesimista del siglo XX.
En el ámbito cinematográfico, Robert Zemeckis ensaya con Volver al futuro una mirada de lo que debía haber ocurrido el pasado (futuro) 21 de octubre de 2015, con una sociedad plagada de vehículos y patines voladores, ropa que se seca sola y es autoajustable, o Mr. Fusión, una máquina que convierte la basura en energía. Con una percepción más optimista, en las artes pictóricas, el francés Jean-Marc Côté, junto con otros artistas, pintó cuadros en una colección denominada En L’an 2000 (“En el año 2000”, por su traducción del francés), que fue presentada en la Exposición Universal de París, el año 1900.
Con el auge de la Revolución Industrial y el ingreso de las máquinas en la vida cotidiana dentro del continente europeo a inicios del siglo XX —sin que aún se pensara ni siquiera en la Primera Guerra Mundial y menos en la Segunda—, la sensación de estos artistas sobre la centuria siguiente era prometedora, con avionetas que circulan el cielo como moscas, ballenas que trasladan a la gente a través del mar, bomberos con alas que pueden llegar a cualquier lugar para sofocar un incendio o máquinas automáticas que “producen” pollitos.
Las imágenes de lo que se creía iba a pasar un siglo después quedaron en el olvido, hasta que varios periódicos franceses las recuperaron el 2003, con tal éxito que hasta el momento continúan siendo compartidas en las redes sociales de la red internet.
La mayoría de las premoniciones no se cumplieron, otras parecen ridículas, aunque con un poco de imaginación se puede notar que hay situaciones que actualmente están adaptadas a la vida cotidiana, como los sistemas automáticos y la exploración del mar y el cielo.
Si algún día ha pensado cómo será su futuro, puede ser que lo vea —al igual que los franceses— alocado e inverosímil, pero nada cuesta soñar, porque de los sueños están hechas las metas en la vida. En el 506 y en el 2000 también.

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