JULES VERNE

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jueves, 17 de marzo de 2016

El breve destello verde

El breve destello verde

El fenómeno, que se presenta básicamente como una “uña” verde cuando el sol se está ocultando, se produce en condiciones atmosféricas determinadas
Por Leonardo Vintiñi – La Gran Época
Mar, 17 Jun 2008 03:02 +0000
 
Pocas veces en la historia se han documentado soles azules. Pero la visión de un destello verde proveniente de la estrella madre, es un fenómeno mucho más recurrido en la literatura (Le Rayon Vert, de Julio Verne), en la divulgación científica, y hasta en las charlas cotidianas de los amantes del ocaso.
El fenómeno, que se presenta básicamente como una “uña” verde cuando el sol se está ocultando, se produce en condiciones atmosféricas determinadas, aunque puede llegar a observarse en todas las latitudes cuando la paciencia del observador lo requiere.
A horas del atardecer, cuando el sol se alinea con el horizonte, la refracción de sus rayos a causa de la atmósfera, hace que la luz del astro comience a percibirse en todas las longitudes de onda con que se compone la luz blanca. Así, cuando el día se acerca al ocaso, no es curioso ya observar un sol hinchado, rojizo-anaranjado, escondiéndose por el horizonte. Más aún cuando el terreno es plano, como en el caso de un mar abierto.
Sin embargo, comenzar a visualizar las longitudes de onda tendientes al ultravioleta se hace cada vez más difícil, ya que estás comienzan a mostrarse cuando el sol está prácticamente oculto. De modo que, es prácticamente imposible distinguir rayos violetas o azules (aunque también han sido relativamente bien documentados), pero con un poco de suerte y paciencia se pueden observar los verdes.
Claro que a estas alturas del crepúsculo nunca se puede hablar de un “sol verde”, dado que éste solo se muestra en su última expresión. En estos casos, la pequeña forma lenticular que dura apenas minutos, si no son segundos, es más conocida como “el destello verde”.
Las primeras descripciones documentadas del destello verde, pertenecen a 1873, cuando David Winstanley decía que “el rayo verde empieza en los vértices del segmento visible del Sol, y, cuando la puesta de éste es casi completa se extiende desde ambos vértices al segmento central, donde produce un destello momentáneo e intenso de luz visible al ojo desnudo”. No obstante, diez años más tarde se publicaba otra descripción realizada mucho antes, en 1865, por William Swan sobre una montaña en Righi.
Por lo general, las condiciones que propician la visión del rayo verde son un horizonte claro y amplio, que favorece la dispersión y absorción de la luz solar por las moléculas de aire atmosférica. Estas condiciones se encuentran frecuentemente en el mar, en las altas montañas, y en aires claros, como el de Egipto.
El destello también depende de la velocidad de salida o puesta del Sol, de la estación del año, y de un fenómeno llamado “capa de inversión” dado por diferencias de temperaturas sobre las capas atmosféricas correspondientes al horizonte del observador.
Datos curiosos
En la antigüedad se creía que el destello verde era un fenómeno fisiológico, hasta la aparición de la fotografía, cuando se pudo retratar al preciado rayo.
El fenómeno también es observable en el nacimiento del sol por el oriente.
El fenómeno depende no solo de las condiciones existentes cerca de la superficie, sino también de las de la alta atmósfera.
El rayo verde puede observarse cuando se fotografían otros cuerpos celestes sobre el horizonte, como el planeta Venus. Generalmente se observan el color verde en el tramo superior y el rojo en el inferior.
A veces, por el mismo fenómeno de refracción, el destello puede verse separado del sol muriente, “flotando” sobre el horizonte.
A mayor aproximación polar, mayor facilidad de visión del rayo verde. A los 79º (dependiendo de la estación del año) pueden apreciarse los rayos durante un cuarto de hora, y se han llegado a documentar rayos de más de media hora.
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