JULES VERNE

JULES VERNE

miércoles, 31 de diciembre de 2014

La vuelta al mundo en Año Nuevo



Manuscrito

La vuelta al mundo en Año Nuevo





Ahí está. Ya se lo divisa en el horizonte. Se aproxima. O tal vez seamos nosotros quienes nos acercamos. Se vuelve a cada minuto más nítido. Es la expectante línea fronteriza, inevitable, que habrá que traspasar en pocas horas. Ahí está el próximo año, al alcance de la mano. La demarcación, aunque razonada por los astros, tiene el gusto de las arbitrariedades olvidadas: 2015 le queda cortísima como cifra a los chinos (bien afincados en su 4712) y más todavía al calendario hebreo (5775), que cambian de número por otras fechas.
Además de su relación con la cronología, el paso de uno a otro año tiene un fuerte componente psicológico. Alcanzamos boqueando el borde del piletón que compartimenta nuestros días, pero al disponernos a bracear en el siguiente descubrimos que el borrón y cuenta nueva esconde de modo misterioso propiedades regenerativas. No hace falta partir de vacaciones. El tiempo amaga, simbólico, con barajar y dar de nuevo. Ya lo hizo, de manera memorable, en 2000. Generaciones y generaciones vivieron con la cuenta regresiva de su número redondo. Cuando llegó el momento, pese a sus amenazas futuristas (¿recuerdan el YK2, ese supuesto defecto informático que haría colapsar todas las computadoras ?), aquel 31 de diciembre con su 1º de enero empezaron a quedar atrás con tanta naturalidad que en la memoria se confunden con otros de menos pergaminos.
Los rituales del festejo son archiconocidos: entregarse con desparpajo, en familia o con amigos, al brindis con champagne o a la peligrosa belleza de la pirotecnia. En algunos países es usual reunirse a ver transmitido por televisión un evento tradicional realizado en un importante lugar público: la costumbre, aburrídisima, no es por suerte hábito entre nosotros. Lo que sí ocurre con mayor frecuencia es recibir el año a buena distancia de casa. Según parece, son cada vez más las personas que aprovechan la fecha para escaparle a la ciudad y ponerle de fondo a la celebración un paisaje diferente: la playa, el campo, la montaña.
Una noticia publicada días atrás indica que esa práctica puede llevarse a límites insospechados. Cierto servicio turístico de otras latitudes propone comenzar festejando el Año Nuevo en la australiana Sidney (el primer punto que pasa por el trance de recibir el año), para después ganarle la carrera al huso horario y, gracias a la velocidad de un taxi aéreo privado, volver a celebrar en destinos como Los Ángeles o Las Vegas. El capricho, de más está decirlo, sólo es apto para multimillonarios. Pero corrobora que el dinero puede a veces funcionar como una máquina de encarnar ficciones: en este caso, la de viajar, aunque sea por unos instantes, al pasado.
La fantasía conserva, a su modo, un eco de La vuelta al mundo en ochenta días. Cuando Julio Verne escribió su novela, en 1872, lidió con quimeras de un orden parecido. El escritor francés era un optimista voceador de las ventajas del progreso. Como se recordará, el muy british Phileas Fogg levantaba en su club londinense una de esas apuestas que sólo podía permitirse un caballero victoriano. Aseguraba que en los tiempos que corrían el hombre había avanzado tanto que podía surcarse todo el globo terrestre en las ochenta jornadas del título. Acompañado por su fiel mayordomo Passepartout y perseguido sin saberlo por un detective, Fogg da la vuelta al mundo en todos los medios de locomoción posibles (barcos y trenes, trineo, incluso un elefante) para cumplir con su objetivo. Cuando llega de vuelta a Londres, tras sus muchas peripecias, está decepcionado. Cree haber llegado tarde. Es su leal acompañante, Passepartout, quien le hace notar su error de cálculo: su periplo por el globo terrestre le había ganado un día al calendario. El metódico y envarado Fogg puede presentarse en su club a vanagloriarse de su hazaña.
Las adorables aventuras de Fogg y Passepartout buscaban probar por medio de una historia entretenida el creciente dominio tecnológico del mundo, y se encontraban con una aparente contradicción. El viejo victoriano podría encarnar hoy en un aventurero melancólico, un doble de Howard Hughes que ambicione algo más que conectar Sidney con California. Llegado el 31, hoy, decide dar un giro al mundo en su jet privado. Su idea es volver al punto de partida, en dirección este. Pero como vivimos en una época de paradojas, no se preguntará por el día de llegada: siguiendo a Cortázar más que a Verne, lo primero que querrá saber es es en cuál de los ochenta mundos posibles terminó su vuelta al día..

EDITORIAL. Feliz 2015

Hola:

Quería desearles feliz 2015 y agradecer sus visitas durante el año 2014.

Para el 2015 hay varias sorpresas que se irán publicando a lo largo del año, en general el blog mantendrá la misma linea.

En el mes mayo este blog cumple 5 años, pareciera que fue ayer, ha volado el tiempo, ha crecido el blog y ha aumentado las visitas.

Gracias y un saludo

MUÑECA DE JV EN AMÉRICA LATINA


MUÑECA DE JULIO VERNE EN AMÉRICA LATINA


Jules, 
el trotamundos de la tribu, en un viaje !!!
Se acompañará a Jacky y Laetitia América del Sur a bordo de su 4x4. Usted puede seguir su viaje en su blog: http: //itinérairedunivecovoyageur.fr/


poupée Art Toy de Jules Verne
29/10/2014 HomeLittlebigNEWS

Nota del editor: de muy mal gusto

Internet sin cable, por globo aerostático

Internet sin cable, por globo aerostático
El proyecto de Google y la Agencia Espacial francesa podría estar completamente en marcha el año 2015.
El proyecto de Google y la Agencia Espacial francesa podría estar completamente en marcha el año 2015.
D.R
Por Paula Estañol
El gigante Google y la agencia espacial francesa (CNES)se han unido en un ambicioso proyecto denominado Loon, con el que buscan llevar Internet a lugares con difícil acceso o en los que la conectividad es muy costosa. La idea es llegar a los usuarios de esas regiones a través de una flota de globos aerostáticos.
Fue un globo aerostático el que permitió a la imaginación de Julio Verne dar la vuelta al mundo en 80 días. Es ese mismo tipo de globo que ahora hará posible que Internet llegue a los lugares más remotos, cumpliendo en parte ese sueño de conectividad completa de las grandes transnacionales tecnológicas. Ello después de que Google se asociara con la agencia espacial francesa para dar vida a Loon, un proyecto que llevará Internet a través de los conocidos globos de helio.
Se trata de una idea que busca esa anhelada conectividad, pero que también aspira a reducir los costos que hasta ahora ha implicado la conexión a través de satélites ubicados a 36.000 kilómetros de la Tierra.
“La colaboración nació de la curiosidad, cuando nos enteramos de que Google había hecho algunos ensayos de vuelos desde Nueva Zelanda, usando globos de larga duración”, dice en entrevista con RFI Vincent Dubourg, subdirector a cargo de globos aerostáticos en la agencia espacial francesa.
“El CNES estaba trabajando en globos parecidos, pero para uso científico. Este tipo de globo presurizado de larga duración es lo mejor para estudiar los cambios climáticos. Google sabía que nosotros tenemos mucha experiencia en los globos y por eso tomaron contacto con nosotros”, declara Vincent Dubourg.
El experto del CNES explica cómo funcionará el sistema: “La idea es utilizar una constelación de muchos globos, cada uno con un aparato que va a permitir transmitir el Internet de un globo a otro y de allí a las casas”.
Google ya tiene en función una treintena de globos en lugares como Nueva Zelanda, California y Brasil, aunque la colaboración que implica Loon comenzará a funcionar completamente en el año 2020. Para el 2015 planean poner en marcha un prototipo de prueba fabricado en Estados Unidos por una filial de la Nasa.
Entrevistado: Vincent Dubourg, subdirector a cargo de globos aerostáticos en la agencia espacial francesa.

Nota del editor: en La Vuelta al Mundo en 0chenta días, no se usa el globo aerostático.

EL NAUTILUS-At the Pole

Giant Squid Astern, Sir! | David McCamant #nautilus


Ant Allan • Hace 1 año

Giant Squid Astern, Sir! | David McCamant #nautilus


At the Pole | David McCamant #nautilus

At the Pole | David McCamant #nautilus

Another Journey | David McCamant #nautilus

Another Journey | David McCamant #nautilus

Fatal Destiny | David McCamant #nautilus

Fatal Destiny | David McCamant #nautilus

Jules Verne house

Jules Verne house

Peggy Cutting
Peggy Cutting • hace 1 año

Jules Verne house

La bibliothèque du Capitaine Nemo | Illustration de Brüno

La bibliothèque du Capitaine Nemo | Illustration de Brüno #nautilus

Bibliothèques imaginaires (1) – La bibliothèque du Capitaine Nemo

 

Le capitaine Nemo se leva. Je le suivis. Une double porte, ménagée à l’arrière de la salle, s’ouvrit, et j’entrai dans une chambre de dimension égale à celle que je venais de quitter.
C’était une bibliothèque. De hauts meubles en palissandre noir, incrustés de cuivres, supportaient sur leurs larges rayons un grand nombre de livres uniformément reliés. Ils suivaient le contour de la salle et se terminaient à leur partie inférieure par de vastes divans, capitonnés de cuir marron, qui offraient les courbes les plus confortables. De légers pupitres mobiles, en s’écartant ou se rapprochant à volonté, permettaient d’y poser le livre en lecture. Au centre se dressait une vaste table, couverte de brochures, entre lesquelles apparaissaient quelques journaux déjà vieux. La lumière électrique inondait tout cet harmonieux ensemble, et tombait de quatre globes dépolis à demi engagés dans les volutes du plafond. Je regardais avec une admiration réelle cette salle si ingénieusement aménagée, et je ne pouvais en croire mes yeux.
nautilus extrait de Nemo de Brüno ed. Milan
extrait de Nemo de Brüno ed Milan
– Capitaine Nemo, dis-je à mon hôte, qui venait de s’étendre sur un divan, voilà une bibliothèque qui ferait honneur à plus d’un palais des continents, et je suis vraiment émerveillé, quand je songe qu’elle peut vous suivre au plus profond des mers.
– Où trouverait-on plus de solitude, plus de silence, monsieur le professeur ? répondit le capitaine Nemo. Votre cabinet du Muséum vous offre-t-il un repos aussi complet ?
– Non, monsieur, et je dois ajouter qu’il est bien pauvre auprès du vôtre. Vous possédez là six ou sept mille volumes…
– Douze mille, monsieur Aronnax. Ce sont les seuls liens qui me rattachent à la terre. Mais le monde a fini pour moi le jour où mon Nautilus s’est plongé pour la première fois sous les eaux. Ce jour-là, j’ai acheté mes derniers volumes, mes dernières brochures, mes derniers journaux, et depuis lors, je veux croire que l’humanité n’a plus ni pensé, ni écrit. Ces livres, monsieur le professeur, sont d’ailleurs à votre disposition, et vous pourrez en user librement.
 Je remerciai le capitaine Nemo, et je m’approchai des rayons de la bibliothèque. Livres de science, de morale et de littérature, écrits en toute langue, y abondaient ; mais je ne vis pas un seul ouvrage d’économie politique ; ils semblaient être sévèrement proscrits du bord. Détail curieux, tous ces livres étaient indistinctement classés, en quelque langue qu’ils fussent écrits, et ce mélange prouvait que le capitaine du Nautilus devait lire couramment les volumes que sa main prenait au hasard.
Parmi ces ouvrages, je remarquai les chefs-d’œuvre des maîtres anciens et modernes, c’est-à-dire tout ce que l’humanité a produit de plus beau dans l’histoire, la poésie, le roman et la science, depuis Homère jusqu’à Victor Hugo, depuis Xénophon jusqu’à Michelet, depuis Rabelais jusqu’à madame Sand.
Mais la science, plus particulièrement, faisait les frais de cette bibliothèque ; les livres de mécanique, de balistique. d’hydrographie, de météorologie, de géographie, de géologie, etc., y tenaient une place non moins importante que les ouvrages d’histoire naturelle, et je compris qu’ils formaient la principale étude du capitaine. Je vis là tout le Humboldt, tout l’Arago, les travaux de Foucault, d’Henry Sainte-Claire Deville, de Chasles, de Milne-Edwards, de Quatrefages, de Tyndall, de Faraday, de Berthelot, de l’abbé Secchi, de Petermann, du commandant Maury, d’Agassis etc. Les mémoires de l’Académie des Sciences, les bulletins des diverses Sociétés de Géographie, etc., et, en bon rang, les deux volumes qui m’avaient peut-être valu cet accueil relativement charitable du capitaine Nemo.
Parmi les œuvres de Joseph Bertrand, son livre intitulé Les Fondateurs de l’Astronomieme donna même une date certaine ; et comme je savais qu’il avait paru dans le courant de 1865, je pus en conclure que l’installation du Nautilus ne remontait pas à une époque postérieure. Ainsi donc, depuis trois ans, au plus, le capitaine Nemo avait commencé son existence sous-marine. J’espérai, d’ailleurs, que des ouvrages plus récents encore me permettraient de fixer exactement cette époque ; mais j’avais le temps de faire cette recherche, et je ne voulus pas retarder davantage notre promenade à travers les merveilles du Nautilus.
– Monsieur, dis-je au capitaine, je vous remercie d’avoir mis cette bibliothèque à ma disposition. Il y a là des trésors de science, et j’en profiterai.
Jules Verne – Vingt mille lieues sous les mers

Ant Allan
Ant Allan • hace 12 semanas

La bibliothèque du Capitaine Nemo | Illustration de Brüno #nautilus


martes, 30 de diciembre de 2014

Spielberg dará la vuelta al mundo en casi 80 días

Spielberg dará la vuelta al mundo en casi 80 días
Por Ppn  .com.py PPN.com.py - 31/03/2013 - 13:21:29

Steven Spielberg lo tiene todo: una fortuna que según la revista Forbes se acerca a los 2.500 millones de euros; fama como uno de los directores más reverenciados de Hollywood, cuya carrera incluye títulos como Indiana Jones, Parque Jurásico o La lista de Schindler; y familia, casado desde hace más de 20 años con Kate Capshaw y con un total de 6 hijos. Lo único que le falta es tiempo para tomarse vacaciones.


Pero parece que ahora lo va a conseguir. Ha decidido que cuando concluya su trabajo en el Festival de Cannes, donde actuará como presidente del jurado, emprenderá la aventura de dar la vuelta al mundo. Todo está listo a bordo de los Siete Mares, el super yate que se compró hace dos años. Los que le rodean han bautizado su veraneo como Verneing, en referencia a Julio Verne, autor de La vuelta al mundo en ochenta días. Algo así es el tiempo que Spielberg, 66 años, piensa invertir en su travesía porque según confirmó Amblin? su estudio? a la prensa, a pesar de los 25 proyectos en los que está trabajando, la agenda del realizador está libre desde que concluya su labor en Cannes hasta el verano. Eso sí, el recorrido será algo diferente al de Verne. Se trata de una ruta que haría las delicias de cualquier cinéfilo. Recorrerá los lugares más destacados en los que Spielberg dejó su huella como cineasta. El viaje incluye el norte de África y Sri Lanka, escenarios que utilizó para las aventuras de Indiana Jones. O Shangai, donde rodó El imperio del sol, acabando en la hawaiana isla de Kauai, de Parque Jurásico. Una aventura en la que espera ser acompañado por su esposa y alguno de sus hijos. Como reconoce el propio director, llevan muchos años sin tomarse lo que se dice unas verdaderas vacaciones. "Hemos hecho algún viaje de estudios y vemos juntos la televisión, que es mi mejor forma de descansar por que soy un tipo de lo más casero", confesó recientemente a este periódico el Midas de Hollywood. Siete Mares es un barco impresionante. Valorado en más de 155 millones de euros tiene 86 metros de eslora y cuenta con spa, sala de cine equipada para 3D, un helipuerto, dos lanchas motoras, piscina sin fin con pared de cristal. Lo que se dice un yate de lujo. Spielberg casi no lo ha utilizado pero lo ha alquilado por semanas por un millón de euros. Con todas eas comodidades, la duda ahora es si el realizador y su familia serán capaces de desconectar durante los meses de estío y disfrutar con esta huida del mundanal ruido. Un tipo de vacaciones cada vez más común entre aquellos que tienen todos los medios para intentar descansar pero con todas las comodidades que puede ofrecer el siglo XXI. Ese fue al menos el planteamiento de Paul Allen, cofundador de Microsoft, que lo intentó en un yate similar llamado Octopuss pero que no duró más que unos pocos días en alta mar. "Necesito algo de soledad porque me paso la vida rodeado de gente, casi 24 horas al día siete días a la semana", confesaba el director a este diario. "Y estar rodeado de mi familia me sirve para recargar las pilas", añadió. Spielberg parece que tiene un buen planteamiento para disfrutar de estas vacaciones en el mar para alguien que, por cierto, confesó durante el rodaje de Tiburón se marea con facilidad. Afortunadamente la embarcación está equipada con un sistema pensado para evitar estos engorrosos síntomas. Fuente: El País de España

Exposition de maquettes du Centre International Jules Verne

Exposition de maquettes du Centre International Jules Verne


Peggy Cutting
Peggy Cutting • hace 1 año

Exposition de maquettes du Centre International Jules Verne

EL CASTILLO DE LOS CÁRPATOS



Novela 
El castillo de los Cárpatos
Autor(es)
Julio Verne

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En Trarufilvania, al pie de los Cárpatos, la pequeña aldea de Werst es sacudida por una serie de fenómenos extraordinarios que aterrorizan a su crédula e inculta población. Luego de varias peripecias, la situación se resuelve, aunque sin conformar del todo a sus supersticiosos habitantes. 

AIR-SHIP,NAUTILUS

Airship

Robert Pope
Robert Pope • Hace 330 días

Airship


The aircraft by ~voitv on deviantART


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Steampunk Airship

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(steampunk art, submarine)


Robert Pope
Robert Pope • hace 47 semanas

(steampunk art, submarine)

Steampunk Submersible by Goran Delic #nautilus

Steampunk Submersible by Goran Delic #nautilus