JULES VERNE

JULES VERNE

martes, 29 de enero de 2013

Viaje al centro de la Tierra

PINIÓN

CARTAS
Viaje al centro de la Tierra
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Click!
Salgo de mi casa, un día normal, son las ocho y media de la mañana, paso por la rotonda de la avenida María Auxiliadora, única salida de Las Canteras. Tomamos el Puente sobre la Vía Guay, no te arrimes a la izquierda porque la barandilla está que se cae a pedazos. En mi pueblo somos así de brutíjimo, o las cosas no se caen o se caen apenas. Seguimos por la calle Teresa de Calcuta que la están asfaltando, al igual que hace dos meses la calle Real. Antes cogía por aquí, pero me encontraba con las obras de San Eloy y la obra de los pisos del Campo Fúrbo, que si cierras los ojos te trasladas a Sarajevo año 91. Tierra y obras.

¿¿Vuelta por la gasolinera y cuidado!! Te lo comiste, peazo de bache que hay, sin avisar, en la calle Rosario. Adivinen lo que han puesto ahí ahora, pues si, un badén. Aquí mi niño, que lo llevo al colegio, empieza a cantar eso de: En el coche de Papá, pi, pi, pi, en un auto nuevo cuidado que viene curvas cuidado que vienen baches.

Continuamos por la calle Real, hasta Soledad y dar en el paseo Marítimo hasta llegar al aparcamiento del Pabellón. ¿Cuidadín! con los metí el pie en el charco. ¿Ahh! Mucho más cuidado con las bolitas de las palmeras, en mis tiempos daban dátiles pequeños y grandes, pero ahora dan unas bolitas que resbalan tela. Hace unos meses estuvieron los de la brigada de mantenimiento con unos aspiradores haciendo el paripé de que limpiaban, pero ya no han vuelto, y las bolitas siguen.

Cogemos por el callejón del Obispo, y más tierra. La calle Matagorda se ha llevado casi un año completo de obras, el mismo tiempo que hace que se mudó un puertorrealeño ilustre de allí. Curioso. Seguimos, más tierra por el callejón que da al Santo Ángel, están metiendo unos tubos que supongo serán para que no le salga más a los vecinos, la mierda de los desagües. Tres años han estado aguantandolo cada vez que caían cuatro gotas. Dejo al pequeño y tiro para el trabajo, pero antes voy a Correos por calle Amargura y me encuentro la Plaza Madre Loreto, más tierra, más obras. Me pregunto: ¿Irán a meter el metro con tanto desarrollo que vamos a tener en los próximos años?

Salgo por la calle Real y cojo hacia el Cartabón, pero en Leñadores me encuentro otra obra, camiones parando el tráfico y otro bache, y eso que iba a treinta por hora, acabo de dejar los fondos del coche en los badenes de la nueva rotonda que, digo yo, son para bajarse y levantar el coche a pulso. Por cierto, bonito escurreplatos que han puesto en la rotonda, bonito monumento. Para este monumento utilicé la imaginación infantil, cogí a mi hijo de cinco años y le pregunte: «¿Qué ves Pablo?» Y me dijo con total inocencia infantil, «papá, son los huesos de un barco». Así que habrá que mirarlo con ojos de niño e inocencia infantil.

Y después de esta aventura, yo me pregunto: ¿Qué piensan los comerciantes de tanta obra? ¿Les afecta en sus ventas? ¿Y qué hace nuestro Ayuntamiento para devolverles las molestias y las perdidas? A este equipo de Gobierno le pueden pasar dos cosas: o están muy asustados o están muy seguros. Primero, puede que estén muy asustados y no paren de hacer obras para convencer al ciudadano que los tres años de sequía fueron un espejismo. A partir de ahora, todo será diferente. Segundo, están muy seguros, porque como pierdan las elecciones, el nuevo equipo de Gobierno municipal no tendrá que hacer obras en unos cuantos años. Ya están todas hechas. Así que asustados y seguros de no perder.

Y no es mejor, para no molestar al ciudadano y mirando por él, hacer las obras de una forma más razonable, espaciadas en el tiempo y optimizando los gastos. Seguro que me equivoco, lo mejor es hacerlas todas en un año, levantar toda la ciudad y el ciudadano, el turista, el visitante y el comerciante que se aguanten. Eso es lo que hay. Pues el sencillo acto de pasear en coche, bicicleta o de llevar el cochecito de niño es toda una aventura digna de ser narrada por el grandioso Julio Verne, lo que pasa que el titulo sería algo así como Viaje de Tierra que hay en Centro por la obras.

Ángel C. Gómez de la Torre. Puerto Real
Publicar un comentario