JULES VERNE

JULES VERNE

domingo, 30 de septiembre de 2012

Amarillean las hojas de Julio Verne

la ciudad y los días

Amarillean las hojas de Julio Verne


Carlos Colón | Actualizado 28.09.2012 - 01:00

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ENTRE las ocho y las nueve de la mañana. La ciudad en blanco y negro, con las dos únicas notas de color del verde intenso de las hojas de los árboles y las luces amarillas de las ventanas y los bares. Se puede comprender que las luces rompan la bicromía de esta mañana en blanco y negro. Pero es un misterio que se logre imponer a ella el verde de las hojas de los árboles que saludan el agua que las revive tras meses de calor y las libera de la asfixiante mortaja de barro de una lluvia africana, ofreciéndole sus ramas como si fueran manos alzadas en acción de gracias. Ruido de neumáticos sobre el asfalto mojado. Cielo uniformemente gris. Brillo de adoquines mojados. Repiqueteo de gotas sobre la tensa tela de los paraguas. Hilera de lucecitas tristes bajando del Aljarafe. Cristales empañados de las ventanas de los autobuses.

Pese a todo, pese a tanto y a tantos, vale la pena haber nacido sólo por este primer despertar oyendo caer la lluvia; por este instante gris en el que sentimos el primer, leve, frío y percibimos ese limpio e indescriptible -¡harían falta tantas palabras!- olor a mañana lluviosa al bajar las escaleras y pararnos en el portal para abrir el paraguas; por el murmullo de esta primera lluvia cayendo sobre las calles, las marquesinas, los paraguas. Todo parece suceder por primera vez, maravillándonos como si fuéramos niños, en este instante en el que caben todos los recuerdos de todas las primeras mañanas de lluvia de todos los otoños de nuestras vidas.

…Y Julio Verne, como siempre que llega el otoño. El Conde de Artigas ha secuestrado al excéntrico inventor Tomás Roch y a su cuidador de Heathful-House, el elegante y caro manicomio de New Berne, Carolina del Norte; y su goleta Ebba se aleja por la ensenada del Neuse, camino del mar abierto. Huelen a papel amarilleado las páginas del viejo libro. Y este olor evoca otros a cuero nuevo de zapatos Gorila y carteras que se llevaban a la espalda, goma de borrar y virutas de lápices recién afilados, clases que en las primeras horas de la mañana olían a ropa mojada y papel nuevo de cuadernos Rubio de doble raya para ejercicios de caligrafía con escritura inclinada. Reanudo la lectura. Capítulo V, "¿Dónde estoy? (Notas del ingeniero Simón Hart)": "¿Dónde estoy? ¿Qué ha sucedido desde la agresión repentina de que he sido víctima a la entrada del pabellón diecisiete?"… Mientras se lo pregunta, el barco en el que está secuestrado junto al excéntrico inventor del arma total, el Fulgurador Roch, se aleja en la noche mar adentro y los faros del litoral americano desaparecen en las brumas del horizonte. Huelen a otoño las páginas de este viejo libro que, a diferencia de las de los árboles, amarillean sin caer nunca. Sigue lloviendo.

1 comentario
  • 1baster28.09.2012, 10:42
    Precioso artículo.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Finaliza el concurso de Julio Verne



27 de marzo de 2012

Finaliza el concurso de Julio Verne

¡Hola! Les quiero contar que hasta el día 24 de marzo recibimos relatos y correos para participar en el sorteo. Los relatos participantes fueron:


 Unos excelentes relatos, así que ahora sigue la parte más difícil, definir el Ganador.


Para el sorteo participaron: Andrea Clunes y Daniela Agrafojo. 


El día 1 de abril les presentaré en un post a los ganadores en ambos casos. Pero mientras eso pasa, les dejo un regalito a todos los que se toman la molestia de pasar por acá. Es una colección digital de libros de Julio Verne compuesta por:
  • Ante la bandera
  • Castillo de los carpatos
  • Cinco Semanas en globo
  • Clovis Dardentor
  • De la tierra a la luna
  • Dos años de vacaciones
  • El Camino de Francia 1
  • El Camino de Francia 2
  • El faro del fin del mundo
  • El pueblo aéreo
  • Familia sin nombre
  • La esfinge de los hielos
  • Las Indias Negras
  • Las tribulaciones de un chino en China
  • Los Forzadores del bloqueo
  • Miguel Estrogoff
  • Una ciudad flotante
  • Veinte mil leguas de viaje submarino
  • Viaje al centro de la tierra
  • Vuelta al mundo en 80 días
Para descargar, entren aquí. Como esta entrada ha sido programada y la he ido actualizando, si el enlace no funciona, pueden enviarme un correo a elcementeriodeloslibros@gmail.com y con gusto les haré llegar la colección.

martes, 25 de septiembre de 2012

Baraja Jules Verne

sábado, 22 de septiembre de 2012

Baraja Jules Verne

En el 150 aniversario del nacimiento de Verne se edita esta baraja de cartas inspirada en Julio Verne.

Mon Jules Verne

Mon Jules Verne

 
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Published on May 24, 2012 by
Documental -- 54' (2005) Francia / Canadá / Alemania
Dirigido por: Patricio Guzmán
¿Cómo explicar el sentido de la aventura de Julio Verne? Sencillamente buscando a los exploradores de hoy día que hacen los mismos viajes que él imaginó hace un siglo.

lunes, 24 de septiembre de 2012

El Cambio Climático según Julio Verne

03 de septiembre del 2012

El Cambio Climático según Julio Verne

El deshielo de un glaciar islandés deja al descubierto el volcán que el escritor utilizó para su Viaje al Centro de la Tierra.

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ESTAMPILLAS SOBRE JULES VERNE

http://www.julesverne.es/2012/09/sellos-franceses.html http://www.julesverne.es/2012/09/sellos-franceses.html

PORTADAS DE LA MARAVILL0SAS AVENTURAS DE ANTIFER

Orbis (Años 80) José Luis Pérez Madrigalen Jules Verne- Hace 2 días Edición de 1988 en la colección "azul" de Orbis de la obra Maravillas aventuras de Antifer. Publicada en dos tomos, rústica con ilustraciones originales.


sábado, 22 de septiembre de 2012

Orbis (Años 80)

Edición de 1988 en la colección "azul" de Orbis de la obra Maravillas aventuras de Antifer. Publicada en dos tomos, rústica con ilustraciones originales.


jueves, 20 de septiembre de 2012

Lo que Verne no pudo imaginar

Lo que Verne no pudo imaginar

Leer a Julio Verne en la adultez resultó una experiencia inquietante.

Gerardo Laveaga
La primera novela que leí en mi vida fue Miguel Strogoff. A pesar de mis escasos diez años de edad, padecí las congojas del mensajero del zar en su intento por alertar al Gran Duque de la conspiración que se gestaba en Rusia. Desde entonces, me sentí cómodo en la compañía de Julio Verne, a quien disfruté en las ediciones abreviadas de Joyas Literarias Juveniles, de Bruguera, presentadas en forma de historieta pero, también, en las ediciones completas —las más de ellas en Editorial Molino—, las cuales despertaron mi imaginación y atizaron mis deseos de conocer el mundo.
Aún puedo evocar La Estrella del sur, el diamante que suscitaba una desventura tras otra y, al final, acababa en la garganta de una avestruz; los espectros que hacían de El castillo de los Cárpatos un sitio terrorífico; la perversidad de los piratas en El faro del fin del mundo y la chifladura del Maese Zacarías, que creía que su alma dependía de un reloj. Recuerdo, aún con emoción, Viaje al centro de la tierra, De la tierra a la luna, Los hijos del capitán Grant, 20 mil leguas de viaje submarino y La isla misteriosa.
Mi predilecta fue La vuelta al mundo en 80 días, que leí y releí en el papel y disfruté en la pantalla, lo mismo con David Niven y Cantinflas (1956) que, más tarde, con Pierce Brosnan y Peter Ustinov (1989). Junto con Henry Higgins (el profesor del Pigmalión de Shaw), Phileas Fogg y su obsesión por la puntualidad es, a la fecha, mi personaje de ficción más entrañable.
Con este buen sabor de boca, leí recientemente dos novelas que se me habían escapado: 5 semanas en globo y Las Indias Negras. Pero leer a Julio Verne en la adultez, resultó una experiencia inquietante: Ahora no reparé en la sofisticación del globo, la travesía por la selva o el ataque de los quebrantahuesos… Lo que me impresionó fue la frivolidad con que los personajes hablan del marfil, la forma en que matan animales —sin más propósito que afinar la puntería— y la sangre fría con la que uno de los protagonistas dirige su rifle a un aborigen de las tribus africanas y, al grito de “¡No aguanto más!”, le descerraja un balazo desde las alturas. ¿Su justificación? Que era un caníbal…
En el caso de Las Indias negras no me impresionó la urdimbre de túneles subterráneos ni la formidable descripción de las minas escocesas sino el hecho de que los personajes buenos resultaran buenos hasta la médula y el malo no pudiera ser peor. No hallé un solo resquicio para las medias tintas y, de repente, me asaltó una duda sobre los valores que, sin pretenderlo, absorbí en mi adolescencia: la visión colonial, el desprecio por los animales, la indiferencia por las personas de otras razas, el maniqueísmo a ultranza…
En la niñez, los pedagogos dicen que es importante que se aprenda a distinguir “el bien” de “el mal”. Los cuentos juegan un papel primordial en este cometido. Pero no estoy seguro de coincidir con las categorías éticas de Verne. Si bien no podría citar otros ejemplos similares en sus obras, supongo que debe haberlos a granel. Supongo que, como le ocurrió a Mark Twain hace poco, alguien ya habrá sugerido que se dé una peinada a las obras del francés, para suprimir lo “políticamente incorrecto”.
Intentarlo, desde luego, representaría un despropósito: Verne fue un hijo de su época. Pero ¿bajo qué óptica deben leerlo los niños de hoy, en la era de los derechos humanos, el respeto al medio ambiente e internet?
2012-09-07 00:00:00

Imágenes de una vida


Imágenes de una vida

Sophie Allotte de la Fuÿe, mare de Jules Verne Sophie Allotte de la Fuÿe, madre de Julio Verne
Pierre Verne, pare de Jules Verne Pierre Verne, padre de Julio Verne
Els germans Jules i Paul Verne Los hermanos Jules y Paul Verne
Jules Verne de jove Jules Verne de joven
Caroline Tronson, cosina de Verne i el seu primer i gran amor Caroline Tronson, prima de Verne y su primer y gran amor
Paul Verne, germà de Jules, amb el seu fill Gaston Paul Verne, hermano de Julio, con su hijo Gaston
Mme Ducrest de Villeneuve, germana de Verne Mme Ducrest de Villeneuve, hermana de Verne
Mme Fleury, germana de Verne Mme Fleury, hermana de Verne
Mme Guillon, germana de Verne Mme Guillon, hermana de Verne
Verne cap als trenta anys Verne hacia los treinta años
Honorine Deviane, jove vidua d'Amiens, esposa de Verne en segones núpcies Honorine Deviane, joven viuda de Amiens, esposa de Verne en segundas nupcias
Honorine amb les dues filles del primer matrimoni Honorine con las dos hijas del primer matrimonio
Michel Verne, fill de Jules i Honorine Michel Verne, hijo de Jules y Honorine
Retrat de família Retrato de familia
Casa de Jules Verne a Amiens Casa de Julio Verne en Amiens
Aristide Hignard, music i amic íntim de Jules Verne Aristide Hignard, music y amigo íntimo de Julio Verne
Alexandre Dumas, amic i mentor de Jules Verne Alejandro Dumas, amigo y mentor de Julio Verne
Félix Tournachon, conegut com a Nadar, artista i fotògraf, amic de Verne Félix Tournachon, conocido como Nadar, artista y fotógrafo, amigo de Verne
Jules Hetzel, editor de Verne Jules Hetzel, editor de Verne
Jules Verne a 1895 Julio Verne 1895
Jules i Honorine a Amiens Jules y Honorine en Amiens
Verne al seu llit de mort Verne en su lecho de muerte
Seguici fúnebre de Verne a Amiens Cortejo fúnebre de Verne en Amiens
Tomba de Verne al cementiri de la Madeleine Tumba de Verne en el cementerio de la Madeleine

http://www.xtec.cat/~pbernat/Verne,%20Jules%20Verne/

El 'Jules Verne', una cena mágica en el cielo de París

El 'Jules Verne', una cena mágica en el cielo de París

Por L. Moreno | 14/09/2012 - 19:32
julesverne-cabecera.jpg

París es sinónimo de amor y libertad. Su nombre tiene un efecto similar a un conjuro: al pronunciarlo acude a nuestra memoria la imagen del río discurriendo plácidamente bajo los puentes, los grotescos rostros de las gárgolas de Notre Dame, callejuelas entramadas, bandadas de palomas espantadas por el replicar de las campanas... y la eterna Torre Eiffel alzándose sobre los Campos Elíseos.



Elévate 125 metros sobre el suelo y experimenta la misma emoción vertiginosa de navegar 20.000 leguas en un viaje submarino, volar de la tierra a la luna o marchar en busca de lo inexplorado rumbo al centro de la Tierra. La oportunidad de sentarte en las alturas y comer en las entrañas metálicas de la Dama de Hierro, mirador por excelencia de la capital más bohemia y apasionada del mundo, está a tu alcance.
?Le Jules Verne? es símbolo del romanticismo parisino y de la gastronomía francesa. Este restaurante de ambiente cosmopolita en tonos beige y chocolate, que nos recuerda con facilidad a la cabina de un dirigible, se aloja en el segundo piso de la inmortal Torre Eiffel y deslumbra con su poesía arquitectónica y culinaria a los 120 comensales que cada noche esperan su turno en una cola kilométrica de estómagos rugientes. El restaurante, fiel a un perfeccionismo exacerbado, ha cuidado hasta el menor de los detalles para garantizar a sus clientes unas horas de evasión y tranquilidad entre las nubes: desde platos preparados en su punto hasta el control de peso del mobiliario y las instalaciones, lo que les llevó a suprimir la zona del bar y reducir el espacio de la cocina a 45 metros cuadrados para asegurar una mayor estabilidad.

A pesar de que su precio no es precisamente económico (oscila entre 85 y 200 euros), la lista de reservas es alargada, y conviene llamar con varias semanas de antelación para garantizar una mesa preparada. Sorprende a tu pareja con una velada inolvidable regada por una fuente de vinos que no dejan de manar y vistas sobre el entramado de barrios parisinos que cambian dependiendo de la orientación de los comedores: el 'Trocaderó', el 'Branly' y 'Champs de Mars'. Sin embargo, todas ellas tienen en común la maravilla de contemplar la Ciudad de la Luz encendiéndose como una alfombra de luciérnagas extendida a tus pies.
Resulta difícil apartar la vista para fijarla en el menú, pero tras unos minutos de embeleso es imposible ignorar por más tiempo la llamada del hambre. Devorarás con la mirada las propuestas culinarias redactadas por Pascal Féraud, discípulo del mago de los fogones Alain Ducasse, que derrocha sus conocimiento de la gastronomía francesa empleando los mejores productos de sus regiones. Sus platos son la prueba de que el arte de la seducción francesa se vive en todos los rincones de esa tierra y revestido de todas las formas posibles, incluso entre sartenes y cacerolas. Déjate conquistar por una ración de espárragos verdes de Provenza con mousse de trufa y langosta francesa con ensalada de manzana maredada por los excelentes Champagne, Borgoña y Burdeos que sirve generosamente el somellier.
Pero la mayor ebriedad es la de esta atmósfera de ensueño que te rodea por todas partes liberándote de las preocupaciones diarias, volviéndote ligero como una pluma. Es la fiebre de la bohemia parisina, el espíritu de Alexandre Dumas, Victor Hugo y Honoré de Balzac envuelto en el son constante de Notre Dame. Una sensación divina concentrada en un local íntimo, elegante y sumamente inspirador con un gen de irrealidad.

domingo, 16 de septiembre de 2012

MAS PORTADAS VARIAS DE LIBROS JV

 

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    Edición de 1958 de la obra Miguel Strogoff. Publicada como cuaderno quincenal por la Colección Popular Literaria. Rústica sin ilustraciones.
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    Edición de la editorial De Bolsillo, rústica sin ilustraciones, de la obra Viaje al centro de la Tierra. Publicada en 2005. Edición de regalo (Corte Inglés) por el aniversario de Verne.
  • entrada de José Luis Pérez Madrigal en Jules Verne - Hace 11 horas
    Edición de 1998 de la obra De la Tierra a la Luna publicada por Plaza y Janés en 1998. Rústica sin ilustraciones. Colección Jet.
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    Edición en dos tomos de la obra Miguel Strogoff de Orbis, año 1987 en su colección "azul". Rústica con ilustraciones originales. Nunca entenderé por qué no usaron las portadas de la época...
  • entrada de José Luis Pérez Madrigal en Jules Verne - Hace 11 horas
    Poco a poco vamos completando la colección "azul" de Orbis. Esta vez tenemos La Estrella del Sur del año 1987. Rústica con ilustraciones originales.
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    Edición de La esfinge de los hielos de la editorial Edicomunicación, publicada en 2001. Cartoné sin ilustraciones.
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    Edición de la Enciclopedia Pulga de la obra Robur el conquistador. Años 50.
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    Edición de la Enciclopedia Pulga (años 50) de la obra Un drama en Livonia.
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    Edición de 1988 de las obras Veinticuatro minutos en globo, Una ciudad ideal y el conde de Chanteleine de la colección "azul" de Orbis. Rústica con ilustraciones originales.
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    Edición de 1986 de la obra Un capitán de quince años publicado por SM en la colección La Ballena Blanca. Rústica con alguna ilustración "naif" en color.