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JULES VERNE

JULES VERNE

lunes, 28 de abril de 2014

Los que creen saber, deberían ubicarse más

Los que creen saber, deberían ubicarse más

por: José Luis Bazán
Médico
joseluisbazan@argentina.com 





A los seres humanos nos gusta hablar mucho, es lindo cautivar a los que nos escuchan porque en el fondo nos sentimos bien y admirados, aunque hablemos de algo que no sabemos.
Indira Gandhi, hija del gran Mahatma decía “Hay dos tipos de personas, las que hacen las cosas y las que hablan como loros. Procura quedarte en el primer grupo, hay menos competencia allí”.
Predecir el futuro es una debilidad que la mayoría tenemos, especialmente para algunos científicos que trabajan en algo relacionado a una droga maravillosa, por ej. si trabajo sobre la cura para una enfermedad, estaré tentado de augurar posibilidades de curación en un determinado plazo, el que lo escucha para las orejas y dice ¡Unmm que bien, como sabe!.
La mayoría de estas predicciones científicas, son expresiones de vanidad y orgullo del que las hace, por lo que deberían controlarse y corroborar en el futuro cuantas fueron reales, cuántas fueron solo imaginación, fantasía pura o expresión de orgullo.
“Nasrudin era muy capaz pero en esa época había poco trabajo, por consejo de sus amigos y sus conocimientos sobre hierbas medicinales decidió abrir una farmacia.
¡Si dijo, pero será como ninguna otra que hay!, así que se dedicó conseguir un local y equiparlo con las diferentes hierbas medicinales.
Luego de un tiempo, mañana la inauguraremos y preparó con empeño la fachada con el nombre del comercio, el cual tapó con una tela para descubrirla en el momento justo.
Casi todo el pueblo estaba presente, a las diez salió Nasrudin y sacó la sábana de la fachada que cubría un cartel que decía, “Farmacia Cósmica y Galáctica” y debajo en letras más pequeñas “Armonizada con influencias planetarias”.
La mayoría quedó impresionado y la gente compraba mucho, pero el maestro de la escuela del pueblo se acercó y le dijo; “Francamente Nasrudin esas afirmaciones que haces en el letrero de “cósmica y galáctica armonizada por influencias planetarias”, son muy imaginativas y…

-No, no, no, no... -dijo Nasrudin -, todas las afirmaciones que yo hago sobre las influencias planetarias son absolutamente ciertas, “Cuando sale el sol, abro la farmacia. Cuando el sol se pone y la cierro”. Cuento oriental.
Muchas de las predicciones son como las “habladurías” de los astrólogos y sus secuaces, cuyos dichos son ambivalentes y se pueden interpretar de variadas formas, para un lado o para el otro; entonces, si se cumplen mejor para ellos, pero si no se cumplen nadie va a cuestionarlos, porque sería una vergüenza ante todo el mundo que se enteren que yo creo en esas cosas. ¡Igualmente los farsantes ganan!.
Donde las predicciones han tenido mucho éxito son en los escritores de Ciencia Ficción como Julio Verne, Isaac Asimov, Arthur Clark; que en sus novelas predijeron viajes a la luna, al centro de la tierra u otros planetas, cohetes voladores de distinto tipo, viajes en el tiempo, coches voladores y submarinos.
Los investigadores visionarios de la Inteligencia Artificial, imaginaron máquinas inteligentes mitad máquinas y mitad humanas, como una nueva etapa en la evolución humana, mostrada en diversas películas.
Pero la inteligencia humana es muy compleja y todavía lejos de ser igualada, solo la profecía de ver ganar una máquina sobre un humano, se cumplió cuando la computadora Deep Blue de IBM en 1997 derrotó al Campeón Mundial de ajedrez G. Kasparov. -¡Pero una cosa es jugar ajedrez y otra es pensar!-.
Los “chips” cada vez más pequeños y baratos, permitieron el desarrollo de la computación e Internet, y ya se los está colocando en cualquier parte del planeta, en el exterior y el interior humano.
Se creó un “tejido cerebral virtual”, para que ayude en la investigación neurológica y psicológica como ejemplos de “redes neurales o nerviosas” en computadoras, similares a nuestro cerebro humano, que nos acercarían “en parte” a nuestra inteligencia; pero uno de los problemas con que se encontraron los constructores de estos modelos computacionales complejos, es que son incapaces de tener “sentido común y conciencia”.
Nuestra Mente emplea muchas estrategias diferentes para resolver problemas y sigue siendo un misterio como la “Conciencia”, transforma el disparo de numerosas neuronas, en distintas regiones del cerebro en una percepción unificada; como construir la idea de una flor con colores, olores, imágenes y sentimientos.
Como todas las actividades humanas, debemos aplicar nuestro criterio y sentido común para calificar a quién llamamos “científicos”, pues muchas veces algunos perdieron el rumbo escribiendo una historia “negra o no deseable”.
Uno de los más deplorables, son los experimentos del médico J. Menguele, sobre los prisioneros Judíos, en los campos de concentración durante la segunda guerra mundial en la Alemania Nazi, que solo demostraron un sadismo sin fin.
Otro ataque contra la humanidad partió de Científicos Estadounidenses, que patrocinados por su propio Departamento de Salud Federal, y dirigidos por el Dr. J. C. Cutler, experimentaron en ciudadanos Guatemaltecos entre 1946 y 1948.
Con la autorización de las autoridades locales guatemaltecas, inocularon con preparados infectados con microorganismos de sífilis y gonorrea a presos, prostitutas, enfermos mentales y niños huérfanos, luego le daban una nueva droga llamada penicilina, y veían la evolución hasta dejarlos morir no sabiendo exactamente a cuantas personas infectaron.
Pero también hicieron estos experimentos, inoculando microorganismos de la sífilis y gonorrea a gente de su propio país, los EU, entre la década del 20 al 60, sobre la comunidad de color del estado del sur Alabama, a cargo inicialmente del Dr. Tagliaferro Clark y posteriormente Eugene Dibble, se inocularon a 400 afroamericanos de los cuales solo sobrevivieron cinco de ellos.
Hoy en día la Ciencia y el mundo enfrentan un gran problema, y es “cómo mantener vivo a nuestro planeta” los próximos años, mientras suceden el cambio climático, alteraciones de la naturaleza, y el incremento intenso que la población mundial.
Estos cambios implican muchos desafíos relacionados con el transporte, el manejo de residuos, la vivienda, el abastecimiento de agua, energía y comunicaciones, y también las modificaciones sociales.
La ciencia es muy efectiva hasta ahora, para reunir pruebas convincentes de que la actividad humana tiene un impacto creciente y dañino en la vida del planeta, ¡Pero!, lamentablemente, con eso no basta.
Si no queremos desencadenar una catástrofe inmanejable, debemos desarrollar nuevas tecnologías, para acompañar el desarrollo social y económico, de acuerdo a los recursos limitados del planeta.
Los científicos, deberían trabajar y planear conjuntamente con los diseñadores de políticas, basados en los problemas de la sociedad sin resolver, cuáles son las investigaciones prioritarias, en lugar de dar sermones a distancia, o realizar investigaciones sin utilidad práctica
“Este es un cambio cultural difícil, pero al parecer necesario”.   

miércoles, 23 de abril de 2014

El Julio Verne de Miguel Salabert, en mis manos

miércoles, 16 de abril de 2014

El Julio Verne de Miguel Salabert, en mis manos

Hace unos días me llegó por mensajería una biografía muy especial, a la que tenía muchas ganas de hincarle el ojo. Desde hace muchos años, tengo una lista donde anoto los libros que me gustaría tener o al menos leer. Perdí la cuenta cuando comprobé que había superado los 1000 títulos. El protagonista de este artículo es un libro que lleva apuntado muchos años en esa lista.

Dicen los entendidos del gran Julio Verne que se trata de una de las mejores biografías que existen del genio de Nantes: El desconocido Julio Verne, de Miguel Salabert. Publicado en 1974 por CVS Ediciones, volumen número 4 de su Colección Ateneo, es un libro más que descatalogado, muy difícil de encontrar salvo en librerías de viejo. El que tengo entre mis manos ha llegado vía Iberlibrodesde la librería Mercadillo de Miguel, en Alcaudete de la Jara (Toledo). Lo he conseguido a buen precio, está en muy buen estado y es de la primera edición que se publicó hace la friolera de 40 años.

Todas las críticas que he leído de este libro son positivas. Hay que tener en cuenta y valorar cuándo fue escrito, con Franco aún vivito y coleando (aunque ya venido a menos, por suerte), y después de casi 40 años de oscura dictadura España empezaba a ver la luz al final del túnel. Ahora estamos volviendo al túnel, pero esa es otra historia y no me quiero ir del tema...

Miguel Salabert fue un profundo conocedor de la obra de Verne, no en vano fue el encargado de traducir muchos de sus libros. Con El desconocido Julio Verne, el objetivo no fue otro (dicho por el propio autor) que instigar al lector adulto a una mejor lectura o re lectura de la obra verniana, a la vez que el de acercar al lector la personalidad, poco o nada conocida en España (recordemos, año 1974, en pleno tardofranquismo), de Julio Verne.

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, y que ayer mostré mis dudas sobre mi próxima lectura, he decidido ponerme con este libro, más que nada porque llevo mucho tiempo queriendo hacerme con él y estoy deseando leerlo.

Ya sólo me falta encontrar un par de huecos para reseñar los dos últimos libros que he leído, Los Modlin y Una biblioteca de verano. Os dejo, Salabert y Verne me esperan.

domingo, 20 de abril de 2014

Julio Verne se rodeó de ciencia para crear su universo futurista

EL ESCRITOR FRANCÉS LEÍA LIBROS TÉCNICOS Y CIENTÍFICOS DURANTE HORAS

Julio Verne se rodeó de ciencia para crear su universo futurista

El maestro de la ciencia ficción se anticipó a inventos como el submarino o las naves espaciales.

Julio Verne se rodeó de ciencia para crear su universo futurista
abc. Prototipo del Nautilus, como lo pensó en su momento Verne. Está en un museo de Amiens.
Agencias / Madrid
Julio  Verne  (1828-1905), además de su talento literario y una gran imaginación, casi calenturienta, se rodeó de ingenieros y científicos para crear artefactos que con el paso del tiempo se hicieron realidad.
 

A diferencia de H.G. Wells, con quien no le gustaba que le comparasen, Verne dedicaba largas horas a la lectura, como él mismo explica en una entrevista concedida a Robert H. Sherard en 1894: "Puedo decirle que nunca he estudiado ciencias, aunque gracias a mi hábito de leer he podido adquirir conocimientos que me han sido útiles. Soy un gran lector y cada ocasión que leo lo hago con un lápiz en la mano. Siempre llevo un cuaderno conmigo e inmediatamente apunto algo que me interese o que pueda ser de posible uso en mis libros. Para darle una idea de mis lecturas, vengo aquí, la Sociedad Industrial de Amiens, todos los días después de almuerzo y de inmediato me dispongo a trabajar y leo de principio a fin hasta 15 publicaciones distintas, siempre las mismas, y puedo asegurarle que son muy pocos los artículos que escapan a mi atención. Cuando veo algo de interés lo anoto. Leo muchas publicaciones, como Revue Bleue, Revue Rose, Revue des deux mondes, Cosmos, La nature de Tissandier y L’astronomie de Flammarion. También leo los boletines de las sociedades científicas, sobre todo aquellos de la Sociedad Geográfica. Debo significar que la geografía es mi pasión y mi tema de estudio”, publica el diario español ABC.
 La cualidad de Verne
Verne marcó un antes y un después en la literatura científica de ficción, porque aunó el rigor científico con un estilo ameno que atrapa aún hoy al lector.
Además, lo que escribió en sus más de 60 novelas sirvió como inspiración a científicos, inventores y exploradores.

Figuran entre ellos William Beebe, creador y piloto de la primera batisfera; el almirante Richard Byrd, explorador pionero de la Antártida; el primer astronauta, Yuri Gagarin, y Neil Armstrong, primer ser humano en pisar la Luna, explicaban Arthur B. Evans y Ron Miller en un artículo publicado en Investigación y Ciencia en 1997.
Evans, además de admirador del escritor galo, era entonces editor de la revista Science-Fiction Studies. Y Miller, dibujante profesional especializado en temas científicos.
Asimismo, el genial escritor soñó con trenes de alta velocidad, rascacielos de cristal y acero, centros comerciales, automóviles propulsados por gas, calculadoras, faxes y una red mundial de comunicaciones que hoy conocemos como internet.
Así imaginaba Verne el París de 1960, como quedó constancia en un manuscrito terminado en 1863 y que descubrió su tataranieto en 1898 encerrado en un cofre con candado.
"París en el siglo veinte”, como lo tituló el escritor galo, fue publicado en 1994. Esta obra, rechazada por su editor habitual por considerarla pesimista, es la clave para entender su capacidad de predicción. Todo un genio.
Tierra a la Luna 
Hecho En 1969, Neil Armstrong pisó la Luna: "Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad”.
Predicción  Julio Verne acertó muchos detalles de ese histórico viaje a nuestro satélite un siglo antes, en 1865. Basó su relato en los avances científicos de aquella época.
   Imaginación Sitúa el lugar de lanzamiento cerca de Cabo Cañaveral, en Florida. Su nave espacial alcanza la velocidad necesaria para vencer el campo gravitatorio terrestre. Describe los efectos de la falta de gravedad y el amerizaje en aguas del Pacífico, "en un punto que dista sólo tres millas (unos cinco kilómetros)  del lugar donde se posó el  mítico Apolo XI.

jueves, 17 de abril de 2014

Julio Verne: creación por motivos didácticos

Julio Verne: creación por motivos didácticos

verne Julio Verne: creación por motivos didácticosverne Julio Verne: creación por motivos didácticos
Julio Verne es uno de los autores que más motiva a los niños cuando dejan atrás los cuentos y  comienzan en sus lecturas de novelas.
De hecho ese era el público al que iban destinadas las obras y en buena medida Verne contribuyó a culturizar a muchas generaciones gracias a sus obras.
Buena parte de culpa la tiene el editor Jules Hetzel, que vio en Verne un escritor capaz de conectar con la juventud y tras haber leído “Cinco semanas en globo” contactó con el escritor para ofrecerle llevar a cabo un programa didáctico para la juventud que incluía la publicación de tres novelas anuales, gracias al cual surge “Viajes extraordinarios”.
El propio Jules Hetzel dejó claro qué es lo que buscaba al contratar a Verne para esta tarea que según sus propias palabras pretendía ambiciosamente ni menos que  ”resumir todos los conocimientos geográficos, geológicos, físicos y astronómicos, amasados por la ciencia moderna”.
Ni que decir tiene que el proyecto sedujo a una mente soñadora como la de Verne desde el primer momento. De hecho Verne mostró más ambición que su editor y pese a haber captado perfectamente la esencia de lo que se le pedía quiso ir un paso más allá titulando a la serie de novelas “Viaje a través de los mundos conocidos y desconocidos”. 
Se ve que incluso  todo lo conocido era poco para él…

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Verne adoraba a Wells

Verne adoraba a Wells

verne1 Verne adoraba a Wells
Todos los escritores tienen autores favoritos y es indudable que estos actúan a veces como espejos en los que ellos mismos se miran tanto para ver las similitudes y cosas positivas como para poder apreciar las diferencias.
Precisamente Julio Verne, al que algunos allegados decían que se parecía a Orson Wells, uno de sus favoritos, tenía muy claro cuáles eran las similitudes y las diferencias en la manera de escribir de cada uno de ellos y no dudaba en expresarlo:
“Algunos de mis amigos me han dicho que su trabajo se parece mucho al mío, pero creo que se equivocan. Lo considero un escritor puramente imaginativo, digno de los más grandes elogios, pero nuestros métodos son completamente diferentes. En mis novelas siempre he tratado de apoyar mis pretendidas invenciones sobre una base de hechos reales [...] Las creaciones del señor Wells pertenecen a una edad y grado de conocimiento científico bastante lejano del presente, por no decir que completamente más allá de los límites de lo posible. No sólo elabora sus sistemas a partir del reino de lo imaginario, sino también los elementos que le sirven para construirlas. Por ejemplo, en su novela Los primeros hombres en la Luna se recordará que introduce una sustancia antigravitatoria completamente nueva, de la cual no conocemos ni la pista más ligera acerca de su modo de preparación o su composición química real”.

El Julio Verne más romántico

El Julio Verne más romántico

  • El Museo del Romanticismo revisita el imaginario del célebre escritor con una muestra repleta de fantasía organizada por la Sociedad del Collage de Madrid

Título de la foto
'La vuelta al mundo en 80 días', según Pep Carrió. Foto: Virginia Rota.
"Todo lo que uno puede imaginar, otros podrán hacerlo realidad". Pocas palabras ilustrarían mejor que éstas del propio Julio Verne el homenaje que, desde el Museo del Romanticismo, han querido rendir al escritor, cuya desbordante imaginación le llevó a ser considerado por muchos el padre de la literatura de ciencia ficción.
"La figura de este autor es una fuente de inspiración gráfica muy potente. Independientemente de haberle leído o no, su legado nos ha llegado a través de formatos muy diferentes, desde series y películas hasta cómics. Por eso, nos ha permitido dar una visión distinta al museo, proporcionarle un aire fresco y diferente que lo desmarque de esa idea de estatismo", asegura Rebeca Benito, empleada de la institución.
Ante la llegada del Día del libro, que se celebrará el miércoles 23 de abril, infinidad de criaturas marinas, globos terráqueos y seres fantásticos se han adueñado de todas y cada una de las salas del edificio. (Pincha aquí para ver más imágenes).
'Diario del Nautilus', de Miluca Sanz. Foto: Virgnia Rota.
La Sociedad del Collage de Madrid ha sido la responsable de llevar el espíritu viajero y fantástico de su obra hasta el último rincón del museo, gracias a los trabajos de 22 artistas que componen la muestra Gabinete Verne y que han dado su particular vuelta de tuerca al imaginario de este prolífico escritor, jugando con el papel como elemento primordial y aplicándolo sobre soportes tan dispares como cajas de luz, abanicos, biombos, insectarios o lámparas de mar.
"El collage no es precisamente una técnica de ahora, sino que se remonta a la época de Picasso, que ya utilizaba papeles en sus obras. Estamos acostumbrados a asociarlo a la bidimensionalidad pero, como en el museo no podíamos usar las paredes por temas de conservación, lo que hemos hecho ha sido confeccionar todo tipo de objetos para integrarlos en las diferentes estancias", asegura Eva Cruz, coordinadora del proyecto.
Para conseguir ese diálogo entre la colección del museo y las nuevas piezas expuestas, se ha cuidado al detalle la colocación de cada una de ellas, prestando especial atención a las colecciones de alrededor. Mientras que en la habitación bautizada como Gabinete de Larra descansa un originalísimo Diario del Nautilus, un diminuto globo terráqueo estratégicamente colocado sobre el tapete de la mesa hace las veces de bola en la sala de billar, al tiempo que un cuaderno japonés inspirado en Viaje al centro de la Tierra decora el salón de baile.
Así, hasta el próximo 27 de abril, los visitantes podrán disfrutar de la obra y de la figura de Verne en tres dimensiones.