JULES VERNE

JULES VERNE

jueves, 20 de julio de 2017

DE LA TIERRA A LA LUNA




De la Tierra a la Luna es una de las novelas de anticipación más interesantes que se han escrito. En ella, Julio Verne se “anticipa”  realmente a los viajes espaciales, concretamente al del Apolo XI que tendría lugar más de un siglo después. Un grupo de artilleros norteamericanos, que se habían quedado sin trabajo al acabarse la guerra de Secesión, deciden construir un gran cañón y enviar un cohete a la Luna. La anticipación está ahí, en las similitudes de tal cohete con el que se dispara siglo y pico más tarde:
Tamaño, velocidad, sistemas de producción de oxígeno, de conservación de los alimentos… incluso su nombre, Columbiad, se parece como un hermano gemelo al del módulo del Apolo XI, el Columbia. Una novela, pues, asombrosa por la veracidad de todo lo que cuenta, además de extraordinariamente amena, hasta el punto que el lector, una vez que la empezado, no puede dejarla de la mano hasta ver en qué para toda acción.
AUTOR: Julio Verne
ISBN: 978-84-92892-26-6
Nº PÁGINAS: 192
CUBIERTA: Rústica.
TAMAÑO: 12 x 19 cms.
P.V.P: 6,50€

El aporte de Julio Verne

El aporte de Julio Verne
Cada 20 de julio se conmemora un aniversario más de la llegada a la Luna de los astronautas estadounidenses Armstrong, Aldrin y Collins, quienes fueron lanzados al espacio desde el cabo Kennedy, en Florida, el 16 de julio de 1969.

25 de Julio de 2015 a la(s) 6:0 / Salvador Guevara Casco

Cada 20 de julio se conmemora un aniversario más de la llegada a la Luna de los astronautas estadounidenses Armstrong, Aldrin y Collins, quienes fueron lanzados al espacio desde el cabo Kennedy, en Florida, el 16 de julio de 1969, como parte de la misión Apolo 11, que permitió a EUA ser el primer país en poner una nave tripulada sobre la superficie de nuestro satélite natural. Las palabras de Armstrong al pisar la superficie lunar: “Un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad”, debe seguir siendo un incentivo para los científicos, en el sentido de continuar trabajando arduamente en cuanto a los viajes espaciales tripulados, porque aún nos hace falta avanzar muchísimo en lo que a este tema respecta.

Pero al celebrar otro aniversario de la llegada del hombre a la Luna, es justo también hacer un reconocimiento al aporte del escritor francés Julio Verne, cuya capacidad visionaria plasmada en algunas de sus obras literarias le permitió al hombre moderno la invención de muchas máquinas y aparatos que estuvieron en la mente de Julio Verne un siglo antes de su invención. A él se le atribuye la predicción de la invención del helicóptero, el submarino, la televisión, naves espaciales, entre otros.

Sin embargo, lo que sigue causando la admiración de este connotado escritor fue su capacidad visionaria para predecir los viajes a la Luna en naves espaciales, que el hombre haría un siglo después, al realizar el lanzamiento del Apolo 11 con destino a nuestro satélite natural en 1969, como se dijo antes. Uno de sus libros más leídos ha sido “De la Tierra a la Luna”, publicado en 1865, obra en la cual el autor hace la narración de un viaje a la Luna, donde existe una asombrosa coincidencia en los detalles con el viaje que los astronautas estadounidenses realizaron a la Luna casi cien años después. Al rememorar el legado que nos dejó este escritor, es importante hacer notar que desde antes de la Edad Media el hombre ha sentido inclinación por el estudio de los astros y una fascinación por tratar de descubrir los secretos del Universo.

Muchos niños, y personas de cualquier edad, aún leen con admiración las diferentes obras literarias de aventura y ciencia ficción del célebre escritor, cuyas principales obras fueron escritas a mediados del siglo XIX, entre las que podemos mencionar “La vuelta al mundo en 80 días”, “Veinte mil leguas de viaje submarino” y “Viaje al centro de la Tierra”.

Al hablar sobre descubrimientos astronómicos es menester recordar también al astrónomo y matemático italiano Galileo Galilei, quien hizo muchos descubrimientos sobre astronomía en aquella época, habiendo estado a punto de ser condenado a la hoguera por la mal llamada Santa Inquisición, tan solo por oponerse a la teoría Geocéntrica de Claudio Ptolomeo, y apoyar la teoría Heliocéntrica de Nicolás Copérnico. En 1992 el papa Juan Pablo II, en nombre de la Iglesia católica, proclamó su desagravio a Galileo.

Aunque existe mucho escepticismo con relación a las civilizaciones probablemente existentes en otras galaxias, siempre ha existido la percepción en muchas personas de que no estamos solos en el Universo. Si no fuera así y fuéramos los únicos habitantes del Universo, sería un lamentable desperdicio cósmico, donde existen más de cien billones de galaxias y más de un trillón de estrellas, alrededor de las cuales es posible que existan millones de planetas similares al nuestro. La pregunta que surge es la siguiente: ¿Por qué las grandes potencias a escala mundial tienden a ocultar y subestimar la existencia de civilizaciones alienígenas en el Universo, más evolucionadas tecnológicamente que la nuestra?
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Semana de los "Vernianos"

Semana de los "Vernianos"

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Un día a la semana se lo dedicaremos a grandes "Vernianos", gente que inspirada en las obras de Julio Verne se atrevieron a hacer posible las visiones del genial escritor decimonónico. Como un abrir de boca les presento a uno de mis favoritos, el matemático ruso Konstantin Eduardovich Tsiolkovsky( 1857-1935), padre de la moderna astronáutica, quien siempre aseguró que DE LA TIERRA A LA LUNA fue la novela que lo motivó a creer que el vuelo espacial estaba lejos de ser solo una "utopía".

Nacido en Izhévskoye, en la provincia de Riazán, al sur de Moscú. Hijo de un inmigrante polaco, Tsiolkovski se educó por cuenta propia en las bibliotecas de Moscú y en los libros de su padre, pues no podía frecuentar la escuela. A los diez años, una fiebre resultó en una pérdida de audición. El problema lo motivó a superarse y probar que podría ser tan bueno como las personas sin discapacidad.

Publicó más de 500 trabajos sobre los viajes espaciales y temas relacionados, incluyendo el primer proyecto conocido de un ascensor espacial.
Sus cuadernos están llenos de bosquejos de cohetes de propulsión líquida, diseños detallados con las paletas del manejo en el plume del extractor para el control direccional, cabinas presurizadas dobles para proteger contra los meteoritos, detallados diseños de cámaras de combustión, giroscopios para el control de altitud, asientos de descanso para proteger contra la gran aceleración durante el despegue y bolsas de aire G para salir de la nave espacial en el vacío del espacio.

El trabajo básico de Tsiolkovski después de 1884 se conectaba a cuatro grandes problemas: por la justificación científica de un globo metálico (dirigible), del aeroplano aerodinámico, del tren que se desliza por el aire, y de los medios para viajes interplanetarios. Después de haber conocido a Nikolái Zhukovski, estudiante de Stolétov, Tsiolkovski empezó a ocuparse en la mecánica del vuelo controlado, y como resultado diseñaron la aeronave. Al principio, Tsiolkovski propuso la idea de la aeronave cubierta completamente de metal (dirigible), y construyó su modelo de trabajo, creó los mandos de vuelo automático del dirigible y circuitos para el control de su elevación. En 1897 creó el primer túnel de viento ruso, e incluyó el proceso experimental.

En el período de 1892-1935 vivió y trabajó en Kaluga. La razón de su traslado a Kaluga fue el resultado de una promoción de maestro. Él vivió con su familia en la casa que ahora es una parte del complejo del museo a partir del año 1904 hasta su muerte en 1935. Fue aquí en Kaluga que se hizo un científico reconocido, y donde escribió y publicó sus teorías de vuelo espacial y de recorridos interplanetarios. En Kaluga escribió Filosofía cósmica, soñando sobre el futuro distante de la humanidad, incluyendo la conquista eventual del espacio y de nuestro sistema solar: «La Tierra es la cuna de la humanidad, pero no se puede vivir en una cuna para siempre». También fue un decidido defensor de la posible existencia de vida en otros planetas, respecto a la que acuñó la famosa frase «la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia».
En 1902 el físico-matemático ruso, diseñó una nave a retropropulsión para viajes interplanetarios guiándose en los diseños y el prototipo denominado "Autobólido" que en 1895 había diseñado el ingeniero e inventor peruano Pedro Paulet. En 1919 lo designaron miembro de la Academia socialista de ciencias sociales.

Sus ideas hicieron posible que el ser humano pusiera en órbita el primer satélite artificial y que poco después volara por primera vez al espacio, cuando Yuri Gagarin se colocó en órbita alrededor de nuestro planeta en un cohete construido según los principios establecidos por Tsiolkovski.

A model of the lunar projectile based on the fictional spacecraft from Jules Verne's 1865 novel Earth to the Moon.



Posted by Michael James | Monday, July 15, 2013 | papercraft, science fiction, space ships | 0 comments »
A model of the lunar projectile based on the fictional spacecraft from Jules Verne's 1865 novel Earth to the Moon.


http://rocketmantan.deviantart.com/art/Jules-Verne-Lunar-Projectile-Vehicle-Paper-Model-385201589

APOLLO 11


Cyrano De Bergerac, Julio Verne, y Tintin lo lograron mucho antes que Neil Armstrong!

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